El día 31 de enero publicó ATRIO la traducción íntegra de la carta de Henri Boulad. Unos días después se recibió este correo invitando a cristianos de Bizkaia a sumarse al diagnóstico y a las propuestas de este jesuita. Últimamente admiten también firmas de adhesión procedentes de otros sitios para ser presentadas a diversas instancias y enviadas al P. Boulad. ATRIO se adhiere a esta campaña e invita a enviar la adhesión a la carta.
Esta reflexión la hace un sacerdote colombiano comprometido con la Iglesia de los pobres en un suburbio de Medellín y ayuda a entender y profundizar en el sentido de la carta: ¿vamos al abismo o caímos en el abismo ya en el año 280?
Los tres artículos que vamos a publicar hoy, en la Octava de Pascua, tienen un lazo en común: la carta de Henri Boulad al Papa que quedó sin contestar y que está siendo para muchos como un texto programático de lo que debería ser una Iglesia realmente Resucitada y al servicio de los pobres. Este primero, de un cristiano de Vizcaya, parte del espectáculo de las grandes celebraciones televisadas para llegar a ella.
…Y que amenaza con quebrar los pies de hierro y barro en los que se apoya la enorme estatua del gran Pontífice que tenía que salvar a la Iglesia de la dictadura del relativismo con su egregia inteligencia teórica y fuerza de gobierno. Todos os habréis despertado con el nuevo caso del sacerdote pederasta Keisle y la carta de Ratzinger en 1985.
Si miramos el mundo como un todo, nos damos cuenta de que casi nada funciona como es debido. La Tierra está enferma. Y como, por ser humanos, también somos Tierra —hombre viene de humus—, nos sentimos asimismo en cierta manera enfermos.
Atrio ya planteó la discusión hace unas semanas sobre el acoso al juez Garzón. Pero el auto del juez Varela ha hecho de esta cuestión noticia de cabecera en toda la prensa mundial.
Ya no se trata de la no aceptación de su teoría sobre los crímenes contra la humanidad. Si no de que por haberla intentado aplicar, hasta que el Tribunal Supremo la rechazó, se le condene de prevaricación. Se convertiría así en el primer condenado por la causa contra el franquismo.
Ya estoy en casa. Recuperándome y necesitando paciencia. Pero os hago partícipes de mi intervención en la SER desde el mismo hospital. Comentadla. Yo lo haré más cuando pueda.
Como complemento del anterior texto de Boff, publicamos también este artículo tomado del blog de Celso Alcaina que nos cuenta la historia de como Pablo VI quiso replantear la cuestion del celibato obligatorio, sin llegar a ninguna consecuencia.
El surgimiento de casos de sacerdotes pedófilos en casi todos los países católicos está todavía en curso, revelando la extensión de este crimen que tantos daños se ha visto que causa en sus víctimas.
Es poco decir que la pedofilia avergüenza a la Iglesia, o pedir disculpas y rezar. Es peor. Representa una deuda impagable a aquellos menores que fueron abusados bajo el manto de la credibilidad y de la confianza que la función de sacerdote encarna.
Esta semana santa ha sido especialmente triste y hasta maloliente por asunto de los escándalos y su mala gestión. Pero el animador de un comunidad cristiana italiana expresa la necesidad pascual de abrir las venranas de la iglesia y llenarla de nueva alegría
Pederastia en la Iglesia: ¿Taponar o convertirse?
La crónica continúa desenterrando episodios de pederastia. La lista se amplía día a día y nosotros a duras penas logramos percibir adecuadamente los daños, la angustia, los sufrimientos infligidos a las víctimas de esta violencia.
El viernes santo de 2005 el Papa Juan Pablo II no pudo asistir como todos los años al Via Crucis en el Coliseo. Se le pudo ver sólo de espaldas rezando en su capilla. Las meditaciones y oraciones las redactó el cardenal Ratzinger.
La tercera caída fue atribuida al sufrimiento provocado por su misma Iglesia. Y allí uno de los dos actores elegidos leyó con énfasis este párrafo ¡Cuánta suciedad en la Iglesia y entre los que, por su sacerdocio, deberían estar completamente entregados a él!
El Planeta como un todo está pasando por una severa pascua. Estamos dentro de un proceso acelerado de pérdida: de aire, de suelos, de agua, de bosques, de hielos, de océanos, de biodiversidad y de sostenibilidad del propio sistema-Tierra. Asistimos aterrados a los terremotos de Haití y de Chile, seguidos de tsunamis.
¿Cómo se relaciona todo eso con la Tierra? ¿Cuándo van a terminar las pérdidas o hacia donde nos podrán conducir? ¿Podemos esperar, como en la Pascua, que después del Viernes santo de pasión y muerte, irrumpa siempre nueva vida y resurrección?
A todos nosotros nos gustaría que la Iglesia fuese joven, fuerte, vigorosa, audaz, imaginativa, primaveral, atractiva… pero la encontramos cansada, agobiada, silenciosa, como temerosa, casi muda.
Nos parece vieja, anciana, a veces casi tememos que tenga Alzeheimer: recuerda el pasado, lo repite, pero parece que el presente se le escapa, es casi miope para comprender las nuevas luces que brillan y que exigen respuesta.
Otras veces nos parece sorda, no escucha los gritos y el vocerío de un mundo agitado y turbulento.
En este Triduo Pascual y en una época en que se insta a recuperar la memoria y se fantasea sobre nuevas versiones de la historia de Jesús, he aquí un ejemplo de reflexión teológica cristiana sobre el “Santo Entierro” y la tumba vacía.
Xabier, como siempre, investiga con realismo crítico los textos y los interioriza con corazón. Eso es hacer teología de la buena, la que no confunde sino que alimenta la fe y la esperanza.
En el número 73 de la revista «Utopía» Luís Angel Aguilar publica la entrevista que realizó a Joan Surroca. Creemos que puede ser de gran interés para muchas comunidades y personas en general
Os ruego me permitáis –sufridos lectores/as- que empiece esta entrevista con unas notas biográficas de Joan, de esas que no suelen aparecer en Google o en la Wikipedia, aunque exceda un pelín nuestras propias recomendaciones de extensión.
Al comprobar que el artículo de José Enrique Galarreta “Qué está pasando”,presentado en Atrio el 13 de Marzo, se quedaba sin ningún comentario, decidí consultar a la Redacción de nuestro foro para ver cómo se podía llamar más la atención hacia ese artículo. Hay una explicación lógica y es que el artículo en cuestión venía envuelto en un paquete de entradas diversas. Nada dejaba ver que la de José Enrique Ruiz de Galarreta pudiera ser distinta de las demás. ATRIO lo ha destacado ahora publicándolo en DOCUMENTOS del menú superior.
Publicamos este sensato artículo sobre el tema que va amargar a muchos la semana santa. No se trata de añadir leña al fuego. Sino sí de exigir que no vuelvan a ocultar crímenes bajo pretextos piadosos. Juan José Tamayo nos indica su artículo Confianza Traicionada. Y el extremeño Jevier Caso Iglesias nos invita a repasar todo lo que ha recogido en su blog Pasión por la dialéctica. Otros muchos enlaces se podrán añadir en los comentarios, como un famoso reportaje algo antiguo de la BBC, pues alguien tendrá la dirección.
Hoy hace sesenta y ocho años moría tuberculoso en la cárcel de Alicante Miguel Hernández, con sólo 31 años de edad y con los ojos tan abiertos que no los podían cerrar. Estamos en el año delcentenario de su nacimiento (30 de octubre de 1910) y este es el primer recuerdo que en ATRIO hacemos al gran poeta.