Según es el Dios en el que cada cual cree, así es la vida que cada cual lleva. El que tiene su fe puesta en el dinero, pongamos por caso, será sin duda un individuo cuya vida estará regida por la codicia. Y lo más probable es que semejante sujeto termine siendo un corrupto o un ladrón. Un tipo así, aunque diga que es ateo, en realidad no lo es. Porque Dios es la realidad última que da sentido a nuestra vida. Una realidad a la que sus “creyentes” están dispuestos a servir. Por esto, sin duda, el Evangelio dice que el contrincante de Dios es el dinero: “No podéis servir a Dios y al dinero” (Mt 6, 24; Lc 16, 13)), el “mamón” personificado como un poder que está siempre en conflicto con lo que Dios exige y la honradez demanda (H. Balz).
No frecuento las salas de cine, y solo por la prensa y algún tráiler conozco la película recién estrenada ‘Resucitado’. El director –no tiene poco mérito solo por haberse atrevido– vuelve a la historia de Jesús de Nazaret narrada por los Evangelios y a centrarse en la cuestión más espinosa: ¿Qué pasó con Jesús después de su terrible muerte en la cruz?
Su cadáver ha desaparecido y en Jerusalén circulan rumores de que ha vuelto a la vida. Si fuera así, sería el Mesías. Pilato, el procurador romano que lo había condenado a la terrible pena de la cruz, empieza a temer y encarga al centurión Clavius que busque el cadáver como sea, para acabar con los rumores y evitar un posible levantamiento “cristiano” o “mesiánico” (que significan lo mismo) por parte de los seguidores del profeta nazareno. Pero el cadáver no aparece, y el mismo Clavius empieza a dudar: ¿será el Mesías?
La exaltación de los ánimos en los partidos y en la sociedad nos dificulta discernir lo que está efectivamente en juego:¿qué Brasil queremos? ¿Un país justo o un país rico?Lógicamente lo ideal sería tener un país justo y simultáneamente rico. Pero los caminos que escogemos para este propósito son diferentes. Unos lo impiden, otros lo hacen posible.
Si queremos que sea justo debemos optar por el camino de la democracia republicana, es decir, poner el bien general de todos por encima del bien particular. La consecuencia es que habrá más políticas sociales que atiendan a los más vulnerables, disminuyendo así nuestra perversa desigualdad social. En otras palabras, habrá más justicia social, más participación en los bienes disponibles y con eso una disminución de la violencia. Fue lo que hizo el gobierno Lula-Dilma sacando del hambre y de la miseria a cerca de 36 millones de personas, junto con otros programas sociales.
Tengo presente un comentario de Juan de la Fuente, hace unos meses, haciéndome notar que ciertas expresiones evangélicas textuales no podían ser trasladadas sin más a la situación presente de la Iglesia. Jesús de Nazaret, el histórico, tenía cierta inclinación a exagerar sus propuestas a los que deseaban seguirle, cosa bien cierta.
No obstante la Sede apostólica se ha visto obligada a abrir una causa por posible malversación de fondos contra, nada menos, su eminencia reverendísima (qué ya es ascender) el señor cardenal Bertone, antiguo secretario de Estado de Benedicto XVI. Notitia criminis ab initio: destinar fondos de Hospital del Bambino Gesú a acomodar un apartamento de lujo en un ático propiedad del Vaticano para uso y disfrute del cardenal investigado. La prensa italiana cifra en 450.000 € la cantidad presuntamente malversada.
CARTA ABIERTA A DON CARLOS OSORO, ARZOBISPO DE MADRID,
AL AÑO Y MEDIO DE SU NOMBRAMIENTO
Madrid 30 de marzo de 2016
Estimado Señor Arzobispo Don Carlos Osoro Sierra:
Ha transcurrido año y medio desde su nombramiento como obispo de nuestra Diócesis. Los miembros del Foro “Curas de Madrid”, que lo recibimos con alegría y esperanza, dedicamos nuestra Asamblea del pasado 17 de febrero a reflexionar sobre la evolución de la Diócesis en estos últimos meses. Queríamos poner en común nuestras opiniones en torno a qué aspectos de la misma nos parecen positivos, cuáles nos generan dudas sobre su razón de ser o sobre su conveniencia, y cuáles están debilitando nuestras esperanzas de que vayan a producirse los cambios que a nuestro juicio la Diócesis necesita.
Concluye con este artículo la tercera parte del «Camino de la República». Lo siguiente será hablar de la I República (1873 y 1874) si mis fuerzas y la condescendencia de ATRIO y sus lectores, lo permiten.
I – CUANDO EL PRESIDENTE DIJO NO
Se celebraron las acostumbradas consultas encaminadas a lograr la formación de un Gobierno. Aconsejaron todos al Rey que fuera de coalición. El Rey le ofreció formarlo al hasta entonces Presidente y grande fue su asombro cuando este declinó el ofrecimiento alegando no tener apoyos. ¿Hablamos de Rajoy? ¡No, no!. La oferta de presidir el gobierno se la hizo el Rey Amadeo al general Serrano Domínguez en Julio de 1871. Y como Serrano no aceptó fue nombrado Presidente Ruiz Zorrilla. ¡Cuánto se asemeja el pasado al presente y viceversa!. (NOTA 1)
“Vamos a saludar al Mariano” le dice un padre a su hijo. El joven accede con algo de vergüenza. Pero no hay temor en su cara, es más bien timidez, emoción. Ambos lo abordan y lo abrazan, de manera torpe y alegre. Ya son varios y varias los que se han colgado al cuello de Mariano Puga, el cura que no parece cura y que se ha llevado gran parte de la atención durante el Vía Crucis Popular, empinando por José Arrieta, caminando debajo de los aviones, desde Tobalaba hasta la mansa y herida Villa Grimaldi, en Peñalolén.
Los que tenemos cierta edad recordamos con estupor y tristeza aquellos saludos fascistas de mano alzada de obispos, recibiendo bien al dictador, bien a algún ministro del gobierno en determinados actos religiosos. Algunos añoran aquellos tiempos «heroicos» del nacionalcatolicismo, cuando ahora en muchos Ayuntamientos los regidores ni asisten a los actos religiosos en las festividades locales. El Vaticano vino en auxilio de la dictadura franquista, rompiendo su aislamiento político, mediante la firma del Concordato en 1953. En estos acuerdos del Vaticano y del Gobierno español se refleja lo que ya de facto se venía viviendo desde que los obispos españoles dieron su apoyo inequívoco a la rebelión franquista en 1937: la Iglesia católica como representante de la única y exclusiva religión del Estado español.
Aquí en nuestra lejanía de todo, tuvimos un encuentro muy emotivo e inesperado con nuestros vecinos, que me hace pensar que mientras Obama no se emborrache con Lula y Putin, y canten y lloren juntos mientras se cuentan su vida, no hay esperanzas de solución. Olga
Amanece nublado aquí en Tongoy, bahía de pescadores donde se junta la Corriente Fría del Pacífico que viene de la Antártida, con la corriente caliente que viene bordeando Sudamérica desde aguas tropicales. A consecuencias de ese choque se producen frecuentes vientos, que ahuyentan toda posibilidad de lluvia, y resecan la costa desértica.
Atrio se une a esta felicitación de Alberto a quienes sienten a Jesús vivo
y a quienes miran al horizonte buscando esperanza
Nieto, bisnieto, hijo de María Magdalena, de Juana, de María la madre de Santiago y de las demás mujeres que las acompañaban, llevo en mis neuronas y en mi vida a Jesus vivo. Sé que deliro y Pedro y Tomas y Natanael siguen considerando cosa de mujeres aquella noticia sin peso, ni seso, ni sentido.
Así, feliz Pascua de Resurrección a quienes sintáis a Jesus vivo.
Leonardo nos acaba de enviar hoy tres columnas sobre Brasil, cuya lectura recomendamos especialmente para aclararnos sobre lo trascendental que allí está pasando estos día.
1. Dentro del Viernes Santo político, un vislumbre de resurrección
Vivimos políticamente en el país una situación de viernes de pasión: hay odio, desgarro de las relaciones sociales, peligro de ruptura del orden democrático y de pasar de una democracia de derecho y de leyes a una democracia de derechas y sin leyes. Hay señales inequívocas de que este escenario no sería imposible.
Y en este contexto celebramos la fiesta mayor del cristianismo, la Pascua. En hebreo significa el “paso” de la cautividad egipcia a la libertad de la tierra prometida; metafóricamente, el paso de las turbulencias de una crisis a la paz serena de un Estado democrático de derecho.
Oh Cruz de Cristo, símbolo del amor divino y de la injusticia humana, icono del supremo sacrificio por amor y del extremo egoísmo por necedad, instrumento de muerte y vía de resurrección, signo de la obediencia y emblema de la traición, patíbulo de la persecución y estandarte de la victoria.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo alzada en nuestras hermanas y hermanos asesinados, quemados vivos, degollados y decapitados por las bárbaras espadas y el silencio infame.
Don Carlos Osoro llegó a Madrid como el elegido por el papa Francisco para renovar el episcopado español. Un pastor con olor a oveja. Un hombre de diálogo. Efectivamente se encontró con el Foro de curas de Madrid, dejándoles contentos. Se retrató pisando el barro de la Cañada Real. Renovó su equipo con algún vicario y delegado progresista. Se reconcilió pronto con el Padre Ángel tras su primer enfado por el acto en honor de Zerolo celebrado en San Antón. Y se ha apoyado inteligentemente en él para dar una imagen de Obispo que cena la Nochebuena con los pobres y con la alcaldesa roja. Últimamente declaró que como obispo no se sentía ofendido al gesto provocador de enseñar los pechos en un acto contra la confesionalidad que significa una capilla católica en una universidad pública.
Tradicionalmente mencionamos las siete palabras, y estrictamente hablando son siete palabras; sin embargo Marcos menciona una última expresión de Jesús, una expresión sin palabras pero más expresiva que cualquier palabra: “Jesús, lanzando un grito, entregó su espíritu”. Un grito que hizo que se rasgara (simbólicamente) el velo del templo y que el centurión exclamara: “Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios”.
Al momento de anunciarse la visita de Barack Obama a la Argentina, todos los ojos apuntaron a uno de sus colegas: Adolfo Pérez Esquivel (Buenos Aires, 1931) también recibió un Premio Nobel a la Paz. El activista argentino comprometido con la no violencia y la teología de la liberación fue reconocido en 1980, en plena dictadura, por su compromiso con la defensa de la Democracia y los Derechos Humanos frente a los regímenes militares en América Latina. Leer artículo completo »
Muchas veces nos entra la duda, sobre otros mundos y otras dimensiones. Tenemos un mundo visible y tangible, que funciona como un reloj, y ¿qué ganas tenemos de complicarnos con teorías e hipótesis extrañas y complicadas?.
Se suele argüir un argumento falaz, (pues es en parte válido): Los que tienen que explicarse y dar razones son los creyentes, no los escépticos y agnósticos.
1.- Los países más avanzados de la tierra, llevaron a Cuba ante el anciano de días, diciendo: “Señor Todopoderoso, hemos encontrado a este país en flagrante delito de violación de los derechos humanos. Tus profetas en la tierra enseñan que la mejor manera de cumplir la voluntad de Dios es respetar los derechos humanos; y que el que ofende a Dios merece un infierno. ¿Qué debemos hacer?”.
El Anciano de días seguía mirando hacia el infinito sin decir nada. Los acusadores se impacientaron: “parece que ni se ha enterado, es que ya chochea; mejor sería prescindir de Él”… Pero insistieron educadamente: “¿qué hacemos Señor?”. Entonces el Anciano de días se volvió hacia ellos y, con una sonrisa desarmada y desarmante, les dijo: “el que de vosotros respete los derechos humanos, que le tire la primera piedra”.
Amigas, amigos: gracias por invitarme a vuestro encuentro anual de Creyentes Cristianos LGTB en el Santuario franciscano de Santa María de Regla en Chipiona (Cádiz). Bellísimo lugar de paz acariciado por el mar Atlántico, mecido de día y de noche por el rumor de sus olas. Gracias a los franciscanos por su efusivo abrazo fraterno y, sobre todo, por acogeros cada año con la libertad y la bendición de Francisco de Asís a su hermano León, bendición presente en todos los rincones del santuario: “El Señor te bendiga y te guarde…”. Sí, la Vida os bendice.
No resulta fácil entender lo que vemos y vivimos cada Semana Santa. Porque no es fácil entender por qué, cada año y cuando llegan estos días, paseamos por nuestras calles imágenes de dolor, agonía y muerte, en procesiones de respeto y devoción. Y, lo que es más llamativo, exhibimos las imágenes del fracaso en tronos de exaltación triunfal, con música gregoriana, incienso de dioses y bandas de música, tambores y trompetas. Todo eso, que es la expresión más elocuente del empeño incomprensible por hacer, del fracaso más humillante de la vida, el triunfo soñado de nuestras más sublimes ilusiones.
¿Por qué sucede, en el ámbito de la religión, lo que a nadie se le ocurre imaginar en los demás sectores de la vida?
Escucha, pequeño saltamontes: cuando seas muy mayor llegará un día en que dejarás de cumplir años. Te dará igual tener 70 que 80. A esa edad solo cumplirás estados de ánimo, periodos de salud o de enfermedad. Estar bien o sentirte mal será el único dilema, de modo que los análisis y radiografías tendrán mucha más importancia que el número de tacos de almanaque que lleves a la espalda. La vejez es, sin duda, una tragedia irreversible, pero solo algunos seres privilegiados son capaces de convertirla en una obra de arte. Atiende, pequeño saltamontes, a lo que pasa en la mesa. Si lo más dulce se guarda para el final, también puede suceder lo mismo en el postre de la vida.