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Nuestro papa Francisco

Acaba de citar nuestro Javier Peláez, en un comentario a la columna de hoy, este artículo aparecido en PUBLICO. Creo que debe ser leído y comentado aquí por más personas, dadas las características especiales del autor, el escritor Santiago Alba Rico, que no es ningún gatopardista clérigo, como por la coincidencia con lo que piensa este «moderador». Precisamente estaba estos días pensando cómo invitaba a leer la terrible Declaración con que Viganó, el exnuncio en EEUU, recibió con júbilo la invasión a Ucrania de hace tres años y que yo guardé entre las páginas amontonadas en el menú superior (que me gustaría reordenar algún día). Es un documento algo extenso pero muy aclarador de lo que expone Santiago, que podéis consultar aquí. AD.

Por Santiago Alba Rico

Uno de los mejores vaticanistas de este país, Gorka Larrabeiti, recordaba en un artículo reciente que “quienes se han desentendido durante todo este papado de la guerra que se ha librado dentro de la Iglesia, la cual ha incluido un puro y duro golpe de Estado urdido en los EEUU y liderado por el ex nuncio Carlo María Viganó, ahora de pronto se asoman morbosos a la actualidad vaticana, tal vez arrastrados por la película Cónclave, tal vez por la truculenta eventualidad del advenimiento de un papa trumpista que cabalgue la ola de nacionalcristianismo global.

La verdad es que la mayor parte de la opinión pública ha prestado muy poca atención a los doce años de pontificado de Francisco en comparación con la recibida por Ratzinger y, sobre todo, por Wojtila. La derecha porque lo ha considerado un papa hereje y enemigo, el Anticristo al que había que combatir y derribar, y contra el que ha conspirado y se sigue conspirando en el sigilo de las catacumbas reaccionarias; una parte de la izquierda porque, cegada por su anticlericalismo infantil, se negaba siquiera a contemplar una alianza táctica con el Vaticano, esa cueva de violadores de niños. A la derecha, fortalecida y en crecimiento, el papa les parece demasiado feminista, demasiado ecologista, demasiado anticapitalista, demasiado woke; las izquierdas, por el contrario, lo consideran la prolongación estricta de una larguísima tradición de conservadurismo, heteropatriarcado y fanatismo anti-aborto. La derecha, es decir, ha sabido reconocer la diferencia (y hasta la potencial ruptura) de las políticas de Bergoglio dentro de una institución milenaria donde una pequeña reforma equivale a desplazar el eje de la tierra; las izquierdas, aquí como en otros capítulos, por pereza y elitismo radical, se han negado, en cambio, a valorar siquiera esta diferencia y de esa manera han dejado abierto el campo a los peones eclesiásticos de la internacional trumpista. Ahora la derecha, viendo próxima la muerte de Francisco, deja las catacumbas y comienzan en público la campaña para un relevo favorable; en cuanto a las izquierdas, se percatan demasiado tarde del papel que el Vaticano ha jugado y juega en el nuevo orden político mundial, esa guerra religiosa que cruza todas las trincheras (algo que Larrabeiti lleva advirtiéndonos mucho tiempo sin que nadie le haya hecho mucho caso).

En estos doce años, mientras el fascismo se extendía como una mancha de aceite, el papa Francisco ha sido casi el único katechon que le servía de freno; y de ahí la agresividad contra él de los sectores más reaccionarios de la Iglesia. Algunos gobiernos democráticos resisten, es verdad, pero sus medios son pequeños y su poder frágil: la UE está dividida y debilitada y países como Chile, Brasil, México o Colombia bastante tienen con resistir la avalancha. Se dirá que el Vaticano tampoco tiene ningún poder; a la izquierda, en efecto, le encanta citar la frase con la que Stalin despreció a la Iglesia en 1935: “¿cuántas divisiones militares tiene el papa?”. Es verdad. El Vaticano no tiene ejército ni aviones ni petróleo ni tierras raras; apenas si tiene territorio. ¿Con qué va a defenderse? ¿Qué colaboración puede prestarnos? El papa carece de poder, pero tiene a cambio algo que nunca deberíamos menospreciar y mucho menos en tiempos de “guerra cultural”: tiene autoridad. Esta autoridad no procede de la persona misma del papa sino del lugar que ocupa, que es al mismo tiempo espacial y temporal: desde el solio de san Pedro, el pontífice se dirige, en efecto, a mil cuatrocientos millones de católicos aupado en dos mil años de historia institucional. Su autoridad, intangible y material, llega en realidad hasta los límites mismos del planeta. Ni siquiera Elon Musk (qué digo: ¡ni siquiera Canal Red!) tiene esa potencial capacidad de persuasión y construcción colectiva. Cada papa individual, por tanto, es “carismático” con independencia de su carácter o su elocuencia. El carisma le viene del Espíritu Santo, dicen los creyentes; los no creyentes lo llamamos Historia, en su caso la más larga y resistente. El vaticanista Scaramuzzi citaba hace poco una conocida anécdota: “Yo destruiré la Iglesia”, le dijo Napoleón al cardenal Ercole Consalvi, y éste respondió: “majestad, hace veinte siglos que lo intentamos nosotros y no lo hemos conseguido”.

19 comentarios

  • Carmen

    Pobre Señor.   Me ha impresionado oír las palabras que ha dicho,  agradecido por las oraciones. Está muy débil.  Y lo estarán medicando a tope.   Pobre Señor.  Que Dios lo bendiga.   Amén.

  • Carmen

    Iker.Una gozada leerte.
    He sido profesora de secundaria cuarenta años en un colegio de monjas.   Eso que tú dices ya se notaba en los adolescentes. Desde hace muchos años. Mis clases eran de matemáticas, cero historias, a trabajar. Y las de ciencias, bueno, no veas el juego que daban,  entre otras cosas porque me gustaba jugar.

    Pero sé de la importancia de la religión católica , en España, al menos.   Lo sé.   Entré aquí para ver si podía hacer algo útil, y ahora sé que es inútil.      No veas cómo está ganando terreno en mi país cosas que creíamos olvidadas.    Porque para unirse al Poder ,  todo vale.

    Me alegro un montonazo al leerte.     Creo que has tenido mucha suerte.      No todo el mundo escapa.   Físicamente sí.    De cabeza,  pues no es fácil.     Y el evangelio es otra historia.    Nada que ver con una religión.    Es el señuelo.       Un abrazo y mucha suerte.

    • Iker

       
      Hola Carmen, gracias por tus buenos deseos.
      Nuestras sociedades, eso pienso, tienen una menor relación con el pensamiento mágico y se han diluido las religiones no solo como creencias y leyes, sino como cultura, carecen de interés, de afección emocional, moral, existencial en las chicas o los chicos actuales. Puede que ser cristiano sin consistencia doctrinal o práctica, es decir, simplemente serlo, sea algo que se evapore, pero la adhesión o la práctica religiosas no implica necesariamente una desaparición del espiritualismo o de la creencia en Dios. La relación es distinta, no centrada en una religión que se relaciona con ritos, símbolos y escrúpulos.
      Un abrazo.

      • Carmen

        Por supuesto.

        Pero es algo que no se llega a entender. Parece que si no te consideras perteneciente a una religión determinada, en este caso cristianismo,  eres una persona que niega la dimensión espiritual de las personas.   Pero no es cierto.     No lo es.           La espiritualidad es otra historia. Al margen de si crees o no crees en Eso que te describen como Dios.     Al menos lo es para mí.         En fin.  Gracias.  Ya te digo.   Una gozada leerte.

      • ana rodrigo

        Amigo Iker, estoy de acuerdo, -creo-, que con todo lo que dices, además de alegrarme el verte en atrio como participante y compartir tus reflexiones personales junto con tanta gente válida y enriquecedora con sus aportaciones. Yo soy muy atrevida y siempre tengo el cuidado de no molestar a nadie, supongo que no siempre lo consigo. Para l@s veteran@s en atrio, se habrán dado cuenta de que últimamente estoy poco activa, pero hoy me he animado a decir algo, por si interesa tratándose de la juventud.
         
        Yo llevo más de veinte años leyendo a l@s demás y participando en este lugar de encuentro, que es ATRIO, ya sea desde el acuerdo o desde el desacuerdo, desde mis propias convicciones, siempre abiertas a la evolución personal y confiando en que la evolución también sea colectiva, porque la vida o es dinamismo o es inercia. Yo he ido evolucionando desde mi propia capacidad de pensar y de decidir sobre mí misma. El moderador, Antonio Duato, siempre ha procurado que atrio tenga las puertas abiertas a la diversidad.
         
        Por mis años, 83, he vivido de todo, desde una religión incuestionable per se, porque, mientras cumplieses con las creencias que se nos proponían, los dogmas, los preceptos, los ritos, o la moral del pecado, era suficiente, ahí se quedaba todo. En una ocasión me encontré con un matrimonio, vecinos míos, que venían de misa y, al saludarnos, dijeron “bueno, ya hemos cumplido”. Seguro que todavía quedan much@s “creyentes” en esta misma condición, que yo asocio a personas mayores, no tanto a jóvenes
         
        Los años pasan, la sociedad evoluciona, la juventud empuja, mientras la religión sigue mirando más al pasado que al presente. Ahora bien, lo que yo observo respecto a la juventud, es que no podemos hablar de ella como un todo uniforme, porque, yo veo que muchos (cada vez menos) jóvenes siguen la religión católica, como dice Llaguno, con unas catequesis actualizadas a esos grupos que quieren y eligen ser cristianos (no menciono a otros grupos que, aunque se llamen así, están fuera de lugar en relación con el evangelio y la utilizan por razones ideológico-políticas, ya mencionadas por Llaguno).  Pero, es cierto que, por lo que yo veo desde hace muchos años, fui docente desde los años 60, me jubilé hace 15 años, y creo que he desarrollado una sensibilidad especial con el tema de la juventud en relación con la religión.
         
        Y llego a la conclusión de que no es cuestión de opinión, sino de análisis de los datos. Como no soy una analista profesional, digo lo que observo a mi entorno: tengo cuatro hijas, tres nietos y tres nietas,  alguno@s con sus correspondientes parejas,  además un motón de sobrin@s, también con sus respectivas familias, más los descendientes de decenas de amistades, ya sean debidas al compañerismo de haber compartido la misma profesión, a los que añadir muchísima gente procedente de Comunidades cristianas de base, cuyos hijos e hijas, se han desentendido de la religión. Y llego a la conclusión fáctica, de que, una inmensa mayoría, se rigen por valores, por ética laica y desde los Derechos Humanos, formando parte de ongs y otras asociaciones, o en su vida cotidiana, donde al amor, la empatía, la solidaridad, el respeto, el cuidado etc. desde su compromiso vital, son una constante.
         
        Creo que las religiones han dejado de ser referentes universales, para quedar en opciones personales, cada cual según su criterio. Nadie quiere vivir en el vacío, y cada cual da sentido a su vida de distintas maneras.
         

        Un abrazo, Iker, celebro tu presencia en atrio.

        • Iker

          Hola Ana,

          Gracias por tu comentario, es un placer dialogar contigo, como también lo he hecho con Carmen y Antonio. Coincido contigo en que no hay que generalizar con respecto a la juventud y a sus inquietudes y actitudes. Cada uno tenemos una experiencia, seguramente distinta, y debido a ello tenemos una percepción que influye en nuestra opinión. Si es cierto, que las encuestas son muy significativas, creo haber leído que en Europa más de 85 por ciento de los jóvenes no estaban interesados por las religiones, en cuanto a su vinculación y práctica, en los países del norte llegaba al 90; en América del Sur de 70 por ciento, en el Norte un 60 por ciento; en África de un 60 por ciento al igual que en Asia, y ahí se engloban las distintas religiones.

          Estoy de acuerdo en que, como afirmas, una mayoría se inspiran por valores éticos desde los Derechos Humanos, con un compromiso vital y consciente, también con una nueva espiritualidad, más acorde con la evolución del pensamiento, y del conocimiento humano. Pero, evidentemente, no todo es positivo en los jóvenes, hay mucha desorientación y mucha frustración existencial, y creo que el cristianismo, como dices, es un mecanismo más de activación, con sus valores positivos, para esos jóvenes.

          Un abrazo Ana.

  • Antonio Llaguno

    El Papa no tiene batallones, es verdad; pero tampoco los necestita. De hecho, hubo un tiempo en que los tuvo, son famosos los ejércitos de Julio II (El papa de Miguel Ángel) o del propio César Borgia, hijo de Alejandro VI.Pero el que este papa no tengan batallones no quiere decir que no haya sido beligerante. El papa que decía, a los cristianos que querían oírle, eso de «Hagan lío», se ha encargado de hacer lío él también.

    Lo que pasa es que ha hecho un lío muy poco mediático, con poca publicidad, pero muy importante a mi juicio. Y eso los Viganós de turno no se lo perdonan

    En primer lugar, Francisco no es un papa de declaraciones doctrinales ni de grandes documentos teológicos. Es un papa de las distancias cortas, de las respuestas a directas a preguntas a quemarropa; su «Quién soy yo para juzgar» en uno de sus primeros viajes, sobre si un homosexual puede buscar a Dios o no; es, en si misma, todo un tratado de teología y ha escocido mucho entre los inquisidores que proliferan en las mas absolutistas filas de los catolicos tradicionales.
    Y es, además, un papa de gestos. El hecho de no vivir en el palacio sino en el albergue de Santa Marta, el nombrar para cargos directivos del Vaticano a unas pocas mujeres, o sus repetidas idas a diferentes prisiones para lavar los pies de presos en jueves santo, son sólo algunos ejemplos.

    Y además, no le ha temblado la mano. En primer lugar en nombramientos y ceses. En el primer asunto, el más llamativo es su prefecto para el dicasterio de la doctrina de la fe (Victor «Tucho» Fernandez) y en los segundos, los ceses de sus más profundos opositores, tiodos ellos cesados por él (Muller, Viganó, Strickland, Sarah o Burke; entre otros) y todos ellos ahorita posicionándose como buitres para sucederle. Ninguno lo hará. Hay otros más peligrosos (Eijk, Erdo) porque sí tienen posibilidades.Por otra parte, ha renovado el episcopado y cardenalato iberoamericano (Y europeo) que estaba plagado de conservadores de la peor especie y ha disuelto o intervenido algunos institutos religiosos que enseñan hoy en día una religión completamente disparatada y fuera de tiesto, como el Sodalicio de Vida Cristiana (Perú), el Instituto del Verbo Encarnado (Argentina) o los Heraldos del Evangelio / Caballeros de la Virgen (El Salvador / México) que aún resisten pero mucho más «contenidos». En España han sido los de la Sacristía de la Vendée quienes han tenido que suspender sus actividades en internet por orden de su obispo, sin ninguna duda sugerida por el propio papa y en el resto de Europa Comunión y Liberación, el Opus o el obispo de Toulón-Frejus, Dominique Rey, demasiado promotor de movimientos neo carismáticos.Es verdad que puede parecer poco, pero ese poco ha sido hecho con una enorme resistencia y beligerancia de los sectores más conservadores, que se encontraban en el poder gracias a los papados de Ratzinger y Wojti

    Queda mucho por hacer Pero esa, será tarea de otro Papa. Francisco está en su tramo final. Enfermo. Agotado. Sin duda cansado del «papelón» que le tocó desempeñar, no me extrañaría que cediera a la tentación de retirase y dejar que otro continúe su camino.

    No se quien le sucederá. Pero sí sé que le suceda quien le suceda yo echaré de menos a este jesuita porteño de sonrisa socarrona y humor contagioso que tiene gancho, sobre todo con quienes hasta ahora se sentñian abandonados por la Iglesia. Recomiendo vívamente el reportaje de Nétflix junto a unos jóvenes, respondiendo a corazón abierto y sin anestesia. Ese es el verdadero Francisco.

    Yo daré gracias a Dios por haber vivido su papado y por haberme mostrado, al menos, uno de los caminos. Seguro que hay otros, pero el suyo me gusta.

    • Iker

      Buenos días.

      Uso contestar al comentario para estructurar el mío.

      En mi opinión, estamos muy anclados en el pasado, principalmente las personas de mayor edad, y percibimos y damos a la iglesia y al papado una importancia de la que hoy, siglo XXI, carece. Sí las estadísticas indica que hay millones de católicos, o bautizados o que así se consideran, evidentemente, ese número no se corresponde con las ras reales de personas que creen en esa religión y la practican, más bien es un hecho cultural basado en una tradición que ya va despareciendo. Europa es caso cerrado, como lo está siendo América del Norte y del Sur, cada vez más inclinados hacia otro tipo de cristianismo, África está en retroceso y quizá Asia tenga un ligero repunte, pero dentro de la minoridad. Por este motivo también pierde peso, no solo religioso y moral, sino político la figura del Papado, el Estado Vaticano ya no es tan influyente.  Sí es mediático en cuanto a uso que hacen los medios de comunicación, los “vaticanistas de salón”, y los conspiranoicos. Sin que sea nada significativo, me he movido y vivido durante muchos años por diversos países y he tenido contacto con personas, sobre todos jóvenes, y hace tiempo y puedo asegurarlo que poco no nada interesan estos temas, y poco o nada el Vaticano y su monarca. Cada nueva generación va perdiendo cada vez más el interés, no vivimos en los años sesenta, setenta e incluso ochenta y principios de los noventa, en donde sí tenia importancia. La sociedad es cada vez más laica, independiente de cualquier organización o confesión religiosa, y sobre todo de una institución con una organización medieval como la católica.

      Por otro lado, no entiendo, el por qué o el para qué, se relaciona a la Iglesia Católica, en cuanto a su organización, con las ideologías o las tendencias políticas existentes, nada más alejado de la realidad, no existe derecha e izquierda, conservadores o progresistas entre la curia vaticana, porque es una institución que basa su existencia en la tradición, y se fundamenta en la doctrina y en sus inquebrantables dogmas de fe. Francisco es un papa que mantiene estos preceptos, sí es cierto que ha modernizado el mensaje, las formas, la imagen, las relaciones, pero como otros papas han hecho según en qué época y en qué circunstancias. Era un papa necesario, como lo fueron sus antecesores, en este caso para moderar el discurso, limpiar los temas económicos y los escándalos sexuales. Los gestos también son importantes, según para quien, pero mas gestuales y de comunicación que efectivos y ejecutivos. A la mujer se la integra en la maquinaria administrativa vaticana, pero en ningún caso en la institucional y eclesial, y lejos de donde se ejerce el autentico poder. Buenas palabras, de una manera paternalista, para colectivos   que siguen y seguirán siendo excluidos de manera real de la iglesia. Quizá cuando pasen varias décadas, según los intereses y necesidades, se irán cambiando el celibato sacerdotal, que es en lo único que vagamente ha dado a entender Francisco. Pero la institución es como una tortuga que va dando pequeñísimos pasos.

      Pero la cuestión, para aquellos interesados, no es que haya que integrar a la mujer, y su acceso a los ministerios sacerdotales, ni a los curas casados, ni a los colectivos. El problema es la institución en sí misma, es su existencia. Todo lo demás, lo anterior, solo supone mantenerla y consolidarla.

    • Antonio Llaguno

      Iker,

      tenemos pecepciones muy dostintas porque, probalemente, vivimos realidades muy diferentes.

      En primer lugar, tu experiencia de la importancia de la religión católica y el papado es completemente distinta a la mía.

      Por supuesto que la religión interesa a los jóvenes. EN ESPECIAL SI SE LES ENSEÑA BIEN LA RELIGIÓN.

      No se si siguen haciéndolas (Desde luego Osoro las siguió haciendo hasta que fue sustituido), pero te recomiendo las vigilias de oración de los viernes por la noche en la catedral de Madrid. Están petadas de gente joven, no caben en la catedral.

      O vete un día a un concierto de Hakuna (Últimamente denostados por los friki tradis). Parece un grupo musical de masas, y son todos, jóvenes católicos.

      Yo mismo, modestamente, en la parroquia donde desarrolle labor de catqequista de jóvenes durante más de 20 años (San Francisco de Sales, Salesianos de Estrecho, Madrid) pude disfrutar de la presencia, en grupos de formación cristiana católica, desde los 16 a mas de 25 años (Y más, despues, como Comunidades o Cooperadores Salesianos) de más de 1200 jóvenes censados en grupos de formación, asistiendo reguarmente, con cerca de 110 animadores y responsables.

      O vete una Pascua a Taizé. Encontrarás a más de 25.000 jóvenes europeos de todas las confesiones cristianas celebrando una Pascua Juvenil Ecuménica.

      Lo que no engancha a los jóvenes son teologías que les tratan como estúpidos o como ignorantes. Que no «abajan» a Jesús a la altura que ellos tienen y que tienen una altura de miras muy corta, limitándose a una teología del pecado, otra del dogma y una tercera del sacrificio. Pwero mira la entrevista de Francisco con jóvenes en Netfix. Él sí sabe llegar.

      O mira los voluntariados cristianos. Están llenos.

      Y el papa les engancha, pero no nos engañemos, también lo hizo JPII.

      Pero es que para hablar de los jóvenes, convene reodearse de ellos y no hablar de oídas porque cada vez gritan menos, los jóvenes.

      Y en cuanto a la presencia cristiana en el mundo. Yo no se en que lugares has estado tú, pero la América Hispana está ávida de espiritualidad. De hecho, años de lucha contra la Teología de la Liberación, lo que han hecho es abrir la puerta a confesiones evangélicas, generalmente neopentecostales, que están esquilmando a la Iglesia Católica. Y en mi opinión engañando a muchos nativos.

      Allí, lo importante es extender la cultura y el conocimiento. Así dejarán de lado supersticiones y magias.

      Y el África, al menos en la que yo cnozco, 3/4 de lo mismo.

      Y en cuanto a su relación con las ideologías, hay que estar ciego para no verla. Hay una Iglesia Tradicionalisrta, muy conservadora, muy bien financiada por dinero gringo y de otros estamentos ajenos a USA (El Yunque, Movimientos Neocarsmáticos europeos, Caballeros de Colón, Orden de Malta, etc…) qe quieren imponer una visión de la Iglesia Católica muy relacionada con posiciones políicas de extrema derecha.

      En España, en VOX, ha triunfado la facción ultra católica a la facción ultra liberal (En VOX todo es ultra) y mejor no hablemos de la ingerencia política de organizaciones como Hazte Oir o Abogados Cristianos, que son las acusaciones particulares en  todos los pleitos que la justcicia tiene contra Sánchez y sus achichincles.

      Claro que hay una ingerencia política de las organizaciones religiosas. Siempre la ha habido (Está en los libros de historia) y siempre la Iglesia tendrá esa tentación.

      Y el Papa es una ficha más enese tabero de ajedrez

      Pero si no lo ves, poco puedo hacer yo más que poner de manifiesto que mi realidad es muy distinta a la tuya.

      • Iker

         
        Hola Antonio.

        Sí tenemos una opinión distinta, tus argumentos me parecen muy respetables porque están hechos desde el conocimiento y desde tu experiencia. Mi apreciación sobre este tema es distinta. Me gustaría presenciar esas vivencias que me comentas de los jóvenes, pero no por saber si son ciertas, estoy seguro de que lo son, pero una gota de agua no es el mar. Y, en mi opinión los jóvenes, entre los que me incluyo, a nivel general n nos atrae esa forma de ver el mundo, de ver la espiritualidad, las religiones tienen mucho peso histórico, pero carecen de atractivo en un mundo distinto. Creo que tengo alguna experiencia y creo conveniente contártela.

        Tengo treinta y seis años, a los doce entré en un seminario en el país en donde nací, Alemania, mi padre es español y mi madre alemana. He estudiado durante tres años en Roma, compaginando los estudios con tareas de pastoral entre los jóvenes, en ambos países y también un mes de verano en distritos países de latino américa, y aunque hace años que no estoy en ese mundo, mantengo contacto con muchas personas que si lo están, y lo que me dicen es distinto a lo que tú me comentas. Pero, tampoco lo entiendas como algo rotundo, es mi opinión, también desde el conocimiento y la experiencia.

        La Iglesia Católica, en cuanto a su estructura, es muy tradicional, porque lo tiene que ser, va en su ADN. Te admito que pueden coexistir distintas tendencias, unas más conservadoras y otras más reformistas, pero dentro del orden establecido, al menos entre la jerarquía.  Sí, los hay que se quedaron en Trento, pero hay más coincidencias que disidencias. Podría hablarte de mis experiencias, personales y de testimonios de personas de mi total confianza. He conocido a Benedicto XVI y a Francisco, por motivos relacionados con los servicios que realizaba la congregación a la que yo pertenecía. Y no, tampoco es algo definitivo, es mi experiencia, pero te aseguro que se sacan muchas conclusiones, lo que me da la posibilidad de opinar desde el conocimiento.

        Yo soy ahora una persona de fe y espiritual, pero sin religión. Me dedico a intentar ayudar a las personas que necesitan mis servicios, elegí la mejor profesión, en mi opinión, la de médico, y si algo tengo claro de lo que viví como clérigo y cristiano, es que lo importante es ser útil a la sociedad y ayudar a quien lo necesita. Podríamos hablar del Evangelio y de otras cosas, pero eso es un complemento más, y no el más importante, aunque a muchos les parezca una barbaridad.

        Un abrazo.

        • Antonio Llaguno

          Iker

          En ningún momento he squiera pensado, que tu opinión no sea razonable. Simplemente vivimos realidades distintas.

          Para que conozcas dónde se produjo mi experiencia, yo soy Cooperador Salesiano, bastante heterodoxo pero con convicción plena de mi vocación, que es la de ser signo y portador del amor de Dios a los jovenes y entre los jóvenes.

          Los Cooperadores (Idea original de D. Bosco, que lugo copió el Opus Dei), somos laicos no ocnsagrados y sin votos, que manifestamos nuestra vocación en el carisma salesiano, con una colaboración o «cooperación» con la obra salesiana. Antiguamente era solo una cooperación económica, hoy los signos de los tiempos han cambiado y si la Congregación Salesiana puede manteber sus colegios (Yo mismo fui profesor en uno de ellos 2 años) es gracias a que más de la mitad de sus profesores son laicos Cooperadores Salesianos.

          Nuestra vocación consiste en acompañar a los jóvenes. Uno de los rectoraes mayores de la Familia Salesiana (D. Juan Vecchi, Argentino), decía que para transmitir la fe a los jóvenes hacían falta dos cosas, que parecen iguales pero no lo son: Telento y Talante.

          Talento, porque el joven actual no es idiota. Es fruto de su mundo y de su tiempo. El nos decía que no se puede interpelar a un joven con teologías y doctrinas basadas en circunstancias que la realidad o la ciencia ha desautorizado claramente. Lo decía con un ejemplo muy gráfico: «Cualquier alumno vuestro de 13 años, conoce mejor la realidad del Universo, de la composición de la materia, del funcionamiento de las cosas, de la historia, y de la naturaleza de lo que lo conocían Tomás de Aquino y Agustín de Hipona juntos», por lo tanto, una persona que quiera evangelizar a los jóvenes debe estar preparado. No puede decir estupideces como que el pecado original es culpa de que una mujer primigenia se comió un fruto prohibido, o que Josue detuvo el sol para derrotar a los filisteos.No bastan los mitos o los dogmas, hay que ser coherentes con lo que saben (Y que muchas veces se lo hemos enseñado nosotros), ese es el talento. Por desgracia, una parte muy imprtante de las religiones actuales carece de ese talento.

          Pero con ser importante, el talento no es lo más importante. Lo importante es el talante, el cómo te acercas a ellos, cómo respetas su independencia, como tratas de conocer sus iontereses, cómo, a fin de cuentas, te conviertes, no en su maestro (Si eres bueno quizás alguno te considere como tal, o no. No es lo importante) sino en su acompañante.

          Y acompañar significa que son ellos quienes elijen su camino.

          Decía D. Bosco que no basta amar, es necesario que sepan que les amas, que se seintan amados.

          Yo lo que te puedo decir, no desde sesudos conocimientos teológicos, que no poseo, sino desde la experiencia de casi 30 años «dejándome tocar por ellos».

          Y de la realidad española donde vivo, te puedo asegurar que no es lo mismo acompañar a un joven mexicano que a un joven alemán o a un joven basotho. Su historia y su vivencia son distintas y distinta debe ser la forma de acercarse a ellos , igual que no es lomismo acercarse a un jóven que a una joven.

          Pero se puede. Y te puedo asegurar que da frutos. La experienxia de mi parroquia de Estrecho, fue una experiencia concreta, puntual sí. Pero que «casualmente» se repite en parroquias y colegios salesianos de toda Europa.

          Y muy parecida es la experiencia de Taizé, donde además se une una sensación de libertad de acción y de  pensamiento que el joven y la joven, especialmente los europeos, tan bien recibe.

          Es un no te juzgo., te acompaño.

          Y en cuanto a ñla politización, no puedo interpretar tu percepción, pero te adeguro que la Iglesia Católica, la oficial, está no solo fragmentada  sino muy dividida  y nos está obligando a todos a tomar partido. Es un conflicto sordo pero real y muy descarnado.

          Hoy, con el Papa gravemente enfermo, la lucha por el cónclave es sangrante.

          Un abrazo

          .

           

          • Iker

             
            Antonio
             

            Sí conozco un poco el trabajo de la familia salesiana, y su labor en pastoral juvenil, no hace tantos años yo dedicaba una parte de mi tiempo a esto desde otra espiritualidad, y los salesianos eran muy apreciados reconocidos, compartíamos con ellos inquietudes y experiencias sobre el acompañamiento a los jóvenes en su camino de fe, intentando ser más cercanos, creativos y comprometidos. Pero, ¿cómo dar respuestas a esas inquietudes?, los jóvenes, la sociedad en general, se enfrentan a un entorno social lleno de cambios y desafíos, hay un sinfín de estímulos, pero, al mismo tiempo, hay quienes se preguntan sobre su identidad, su futuro y su lugar en el mundo, sí, es posible crear un espacio en donde puedan sentirse escuchados y acompañados, pero nada más, y el cristianismo, tal y como está concebido hoy, no da respuestas crea dudas.
             

            Hace años, la fe cristiana tenía una conexión que por generaciones daba sentido y propósito a millones de personas en todo el mundo, una la fe arraigada en la vida cotidiana de las personas, pero también en la rutina y la ignorancia, porque se reducía a tradiciones sin sentido lo que choca con la necesaria evidencia empírica y el razonamiento lógico. Es verdad, hoy la rapidez, la superficialidad y la constante búsqueda de gratificación instantánea es un grave problema, pero la religión no es prioridad ni una solución, hoy por hoy no, buscar un encuentro personal y significativo con la espiritualidad sí.
             

            Un abrazo.
             

          • Antonio Llaguno

            Iker
            Desde luego está lejos de mis posibilidades la solución definitiva a esa pertinente pregunta que haces: ¿Cómo dar respuesta a esa necesidad?
            Lo que sí puedo hacer es decirte cómo lo hago yo, que no tiene más valor que los años de experiencia empleados en hacerlo y qué parto de la base de que siempre he tenido la ventaja de sembrar en tierra buena; es decir trabajar siempre con jóvenes que estaban dispuestos a escucharme y que querían encontrar respuestas a esa pregunta y además pensaban que lo mismo yo podía ayudarles a encontrar esa respuesta. No siempre es así de fácil. De hecho lo normal es lo contrario
             Yo siempre parto de 6 premisas fundamentales:
            En primer lugar al joven hay que tratar de que siempre se sienta libre, mejor dicho de que lo sea de verdad. y libertad quiere decir que es él el que escoge el camino. Somos meros acompañantes. Don Bosco decía que nuestra misión es hacer jóvenes que acaben siendo buenos cristianos y honrados ciudadanos. yo añado que si lo único que conseguimos es que sean buenos ciudadanos hemos recorrido ya un camino importante.Ya ha sido exitoso nuestro trabajo.
            En segundo lugar no puede ser dogmática. el joven y la joven están acostumbrados a que todo tenga que ser porque sí, porque otra autoridad más importante que ellos Así lo ha decidido. Sin embargo, ellos necesitan razones, no basta como antiguamente recurrir al misterio misterioso para justificar un argumento que no tiene sentido ninguno y por supuesto el argumento de está en la Biblia es completamente insuficiente. 
            En tercer lugar, hay que ser consciente de que sobre muchas cosas ell@s saben más que yo y eso me obliga a no despreciar su conocimiento y a estar preparado. A conocer lo que él conoce. (Decía un profesor mío que un joven de 13 años de hoy en día sabe más del mundo real ,sus leyes, su funcionamiento, y su estructura, que Tomás de Aquino Agustín de Hipona y Aristóteles juntos) Y Sobre todo, a ser capaz de mirar desde su punto de vista que generalmente no coincide con el mío, pero que es el que importa. 
            Y lo peor que podemos hacer es emplear argumentos del tipo “E que Dios ha decidido que eso sea así.” En primer lugar porque le hacemos un flaco favor a Dios si ponemos en su boca nuestras propias conclusiones o nuestras propias frustraciones, y en segundo lugar porque te puede pasar como le pasó a un cura conocido mío que ante la respuesta: “Eso va contra la voluntad de Dios” (Estábamos hablando sobre la homosexualidad), un joven, precisamente homosexual, le contestó:” ¿Y cómo te dijo eso? ¿Por teléfono? Lo digo porque la próxima vez que hables con él invítame porque me encantaría hacerle muchas preguntas.”
            En cuarto lugar hay que ser honesto con ellos. Coherente con lo que uno  predica. Si algo está acostumbrado un joven eso es a ser tratado con hipocresía. A que tú le digas lo que debe hacer, Pero tú no te sometas a la misma exigencia no seas coherente con lo que estás predicando.
            Si no vas a cumplir con lo que dices mejor no te metas a evangelizar jóvenes, te van a calar mejor que a un melón recién cogido del campo.
             Es también muy importante seguir, de nuevo, otro Consejo de Don Bosco: “No basta amar, es imprescindible que sepan que les amas”, que lo perciban, que lo sientan. El amor se transmite amando, pero amando de verdad. Un amigo congoleño que conocí en Taizé, Alphonse, aseguraba, cuando hablaba de los misioneros que habían ido a su tierra que el amor no existe, solo existen las pruebas de amor. y eso cualquier joven que tiene sus emociones a flor de piel, Lo percibe enseguida.
             Y por último ser conscientes en primer lugar de que no somos los poseedores de la verdad. Hay otros puntos de vista y hay otras verdades (En mi opinión a la iglesia le ha hecho mucho daño la pretensión de estar en posesión de la verdad absoluta) y  que esto se aplica a cualquier otra religión, filosofía o similar. por lo tanto hay que estar acostumbrados a vivir en la incertidumbre, en la falta de certezas absolutas; al menos en lo que a Dios o cualquier otra alternativa se refiera.
             Por supuesto partiendo de planteamientos como estos todos esos católicos, más preocupados de la ortodoxia y de la coincidencia con la tradición cristiana más rancia y más absoluta, se encuentra muy incómodos e inevitablemente, a quien trata de hacer su labor de apostolado con estas premisas le va a crear problemas, en especial de relación con la autoridad. Yo los he tenido y muchos. lo más divertido que me han llamado es hereje, pero he sido acusado, ni más ni menos, que de agente de Satán o colaborador del diablo. Bueno, es algo con lo que ya me he acostumbrado a vivir Y me lo tomo incluso con humor.
             Y bueno perdón por el ladrillo, pero es que este es un tema que a mí me resulta muy cercano y muy importante, Solo quería, aprovechando que has cometido Iker, que me lo has puesto como se las ponían a Felipe II, contar un poco mi manera de acercarme a los jóvenes. No es ni la mejor ni la peor, pero con los que yo trabajé funcionó, No con tod@s igual pero funcionó.

          • Iker

             
            Gracias Antonio por tu testimonio, por compartirme tus experiencias, pienso, creo de verdad, que tu labor con jóvenes la realizas con honestidad, con dedicación y con la mejor de las intenciones, y segurísimo que haces mucho bien.  

            Pero, en toda ideología, sea religiosa o política, existe un objetivo final, un grado de proselitismo que implicar coerción o manipulación, incluso la evangelización que dicen que es una preocupación por el bienestar espiritual de los demás, no se diferencia del proselitismo. Por mucho que se quiera dar una apariencia actual, a querer aparentar más   apertura de mente y de acción que los mismos jóvenes, no deja de ser y parcer una impostura.

            En otro comentario hacías referencia a las distintos perfiles o tendencias dentro de la iglesia católica, y me refiero a la jerarquía, en lo cual yo solo estoy en parte de acuerdo.
            A ese nivel yo, sinceramente, no lo he visto ni conozco. Sí en cuanto a grupos o comunidades de laicos o mixtos, algunos más radicalizados en un sentido u otro, en donde pueden participar miembros de la curia. Y, sin duda, hay grupos de presión o países determinados interesados en influir en un sentido o en el contrario. Y no creo, para nada, que vaya a ser, como tú dices, el futuro conclave, “sangrante”, los cardenales no son precisamente combativos, y poco o nada de nuevo sacaran de las reuniones de las congregaciones pre conclave, todo queda previsto desde hace tiempo.

            Un abrazo.
             

    • Juan A. Vinagre

      Hola, amigo Antonio Llaguno: Estoy bastante de acuerdo contigo, con lo que dices. Ojalá que el papa -llámese como se llame- tenga cada vez menos poder temporal -que aún algo tiene- y no viva ni esté cerca de palacios…, y crezca en poder de convicción humana y humanizadora, de modo que contribuya al desarrollo de una sociedad más humana, más justa y más abierta. Ojalá que el papa pierda poder humano dentro de la Iglesia y adquiera cada vez más poder de convicción por sus buenas obras de servicio, de SERVICIO. El papa no debe ser el primero en acumular poder sino el primero en servir, en escuchar a todos y en consensuar más. Ojalá que el prestigio del papa sea de tipo ético y humano y espiritual, no legal ni «político». Ojalá que el Papa y su entorno se conviertan cada vez más al Evangelio -a la ESENCIA del Evangelio-, y no se bendiga el cultivo no evangélico de algunos grupos selectos no evangélicos. Ojalá que la iglesia clerical, libre de tradiciones seculares, se convierta al Evangelio -a la ESENCIA del Evangelio-, y no apoye movimientos políticos que representan al dios mammóm. Ojalá que todos los que nos decimos creyentes en el Dios de Jesús de Nazaret seamos mejores servidores y más, mucho más hermanos…, sin jerarquías ni poderes que someten o separan. Un abrazo.

  • Carmen

    Siento molestar.Magnífico el enlace del artículo que ha puesto Javier.  Y su análisis en el artículo semanal del señor Revuelta.Solamente apuntar una cosa.  El señor del artículo de Público, sabe de la importancia de la Iglesia católica en el mundo occidental, como muchos, como todos los que aquí escriben.   Todos es todos, entre los que me incluyo aunque piensen que no lo debo de haber hecho.   Lo he hecho y estoy muy orgullosa de algunas de las  cosas que he dicho y mantengo.

    Solamente quiero dejar claro que  Este artículo no trata , como aquí se ha tratado en infinidad de ocasiones, de ‘ una posible reestructuración de la iglesia católica a nivel interno.  No le importa en absoluto, como a mí tampoco me importa ya .  Habla de la influencia apoyada en la autoridad basada en el mismo Dios, desde hace veinte siglos.  Tiene toda la razón.   Porque las religiones no van a desaparecer, y la católica menos que ninguna.   Y como eso es así,  lo único que nos faltaba ya es que una de las personas que mayor autoridad moral tiene, debido al cargo que ocupa, le hiciese el juego a Trump y sus secuaces.     De eso va el artículo.        Toda la razón.   Absolutamente toda.      El gatopardismo nada que ver en esto.    Eso entraría en otro tema , que no en este.       Insisto.   No mezclen.