Evaristo Villar y Juanjo Sánchez hicieron esta larga entrevista a Marcos Ana hace dieciséis años, cuando no eran muchos en España quienes le conocía. Y salió publicada en Éxodo 101 (noviembre-diciembre 2009). Es un texto largo, de esos que ofrecemos a veces los fines de semana, siguiendo la tradición inglesa de los suplementos dominicales. Pero vale la pena para recoger el testimonio de un hombre que en las largas horas de soledad carcelaria supo ahondar en la dimensión humanista del verdadero comunismo. AD.
Soy salmantino. Nací el 20 de enero de 1920, en la pedanía San Vicente, del municipio de Alconada, pero vivíamos en Ventosa del Río Almar, en el seno de una familia pobrísima de jornaleros del campo. Mis padres, Marcos y Ana, eran gente noble y sencilla, esclavos de una tierra que no les pertenecía. Mi padre, de una humanidad natural, era analfabeto y mi madre, una mujer de una inteligencia natural y de una ternura que recordaré siempre”.
¿Se permitirá a ATRIO que entre dos conmemoraciones a sendos líderes comunistas (Castro y Marcos Ana) introduzca los textos con que la Iglesia celebra hoy esta fiesta que prepara a vivir la esperanza cristiana? Y también un comentario u homilía que pronunciará un sacerdote vasco, Tomás Muro Ugalde, en su parroquia de San Bartolomé de Donostia. Emplazamos a Tomás a que, de vez en cuando, nos ayude a cristianos y ateos a releer el evangelio de Jesús y las grandes metáforas de la liturgia cristiana. AD.
Isaías, 2,1-5
Visión de Isaías, hijo de Amós, acerca de Judá y de Jerusalén: Al final de los días estará firme el monte de la casa del Señor en la cima de los montes, encumbrado sobre las montañas. Hacia él confluirán los gentiles, caminarán pueblos numerosos. Dirán: “Venid, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob: él nos instruirá en sus caminos y marcharemos por sus sendas; porque de Sión saldrá la ley, de Jerusalén la palabra del Señor.” Será el árbitro de las naciones, el juez de pueblos numerosos. De las espadas forjarán arados, de las lanzas, podaderas. No alzará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra. Casa de Jacob, ven, caminemos a la luz del Señor. Leer artículo completo »
Fidel castro era un símbolo de toda una época, que desaparece con su muerte. Pero al analizar lo que muere con él podemos confundirnos. Una y otra vez los medios de comunicación del sistema hablan de la muerte del “ultimo revolucionario”. Implícitamente están defendiendo la tesis de “El fin de la Historia”, el capitalismo es la forma definitiva que adopta la sociedad humana. Todos los intentos de cambiarlo han acabado en fracasos. Se acabó la época de las revoluciones.
La noticia fue dada por televisión por su hermano Raúl, el jefe del Estado de la República cubana, con estas palabras:
«Querido pueblo de Cuba. Con profundo dolor, comparezco para informar a nuestro pueblo, a los amigos de nuestra América y del mundo, que hoy, 25 de noviembre del 2016 a las diez y veintinueve horas de la noche, falleció el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz. En cumplimiento de la voluntad expresa del compañero Fidel, sus restos serán cremados. En las primeras horas de mañana, sábado 26, la Comisión Organizadora de los Funerales, brindará a nuestro pueblo una información detallada sobre la organización del homenaje póstumo que se le tributará al fundador de la Revolución Cubana. ¡Hasta la victoria siempre!».
Poeta comunista y el preso que más tiempo pasó en las cárceles franquistas
Marcos Ana, poeta y comunista convencido, ha fallecido a los 96 años en Madrid. Fue el preso que pasó más tiempo en una cárcel franquista. Sufrió torturas en prisión, donde estuvo recluido durante 23 años, desde que tenía solo 18 hasta que, gracias a la entonces recién fundada Amnistía Internacional, fue liberado a los 41. Pero todavía tuvo tiempo para seguir luchando por sus ideas.
Periodista y economista, hija de un poderoso periodista de la prensa franquista, Rita Barberá fue fundadora del PP con Fraga y tuvo un gran poder en el partido, sin renunciar nunca a la Alcaldía de Valencia, mi ciudad, con cuya alma populachera sintonizaba de maravilla. Llegó tan alto que su caída fue enorme. Desafiante hasta el final con la chusma de periodistas y críticos, murió anteayer tras declarar un día antes ante el supremo. Y Rosa Artal, en Público, resume de maravilla -gracias por la sugerencia, Juan- todo lo implicado en esta trágica muerte. AD.
Probablemente Rita Barberá nunca entendió que su forma de gestión política fuera punible. En su concepción del poder local –y se apreciaba de forma nítida en sus declaraciones– era normal recibir regalos lujosos, confundir la caja del dinero de todos con la del partido o la personal, saltarse convencionalismos –es decir, reglas y trámites. Una alcaldesa típica del antiguo régimen. De amiguismos, nepotismos y conchabeos; de cortijo, en una palabra. Alma del PP valenciano, uno de los especímenes políticos más corruptos que se conocen en Europa. A expensas siempre de dilucidar ese título con los populares de la Comunidad de Madrid.
El título de la Carta Apostólica con el que el papa cerró el Año Santo de la Misericordia y abrió la permanente etapa de reforma eclesiástica hacia una mayor misericordia está tomado de unas palabras de Agustín cuando quedaron solos Jesús y la mujer adúltera, la misericordia y la miserable. A este documento, sacado a los medios por la fácil concesión de perdón a quien haya cometido aborto, se refiere nuestro colaborador. AD.
No me ha entusiasmado el texto de la Carta Apostólica Misericordia et Misera; bien, breve y buen recuento de intenciones y propuestas para la vida pastoral del Iglesia y para la vida cotidiana de los cristianos, pero sin la fuerza ética y social que esperaba.
Con tanto Daesh y tantas víctimas en Siria e Irak por parte de todos, nos olvidamos de las seculares víctimas palestinas. Hasta al papa Francisco le resulta difícil nombrar a este pueblo entero «descartado» por los intereses de los poderosos de este mundo. Y es necesario recordar la historia de cómo se gestó y se ejecutó sin piedad este genocidio de un pueblo que estorbaba. Gracias, María, por tu constancia en recordádnoslo. AD.
Hace 99 años la Declaración Balfour marcó el comienzo de un proyecto colonial de trágicas proporciones
Por Ilan Pappé
Noviembre es un mes doloroso en el calendario palestino. Está marcado por conmemoraciones que tienen un tema en común: la partición de Palestina.
Es el título de un libro de Bernardo Pérez Andreo, teólogo laico, miembro del nuevo Consejo de Dirección de Iglesia Viva, que fue presentado ayer en la Iglesia de San Antón de Madrid. Enhorabuena y especial invitación a leer el libro de Bernardo. AD.
José Manuel Vidal, Bernardo Pérez, Padre Ángel y Sebastián Mora
(Jesús Bastante, Religión Digital).- «Necesitamos una revolución de las conciencias y de los corazones«. El teólogo Bernardo Pérez-Andreo lanzó su apuesta de sociedad durante la presentación de «La sociedad del escándalo» (RD-Desclée), que ayer tuvo lugar en la iglesia 24 horas de San Antón y en el que presentó un mundo en el que se enfrentan dos modelos: el ejemplificado por el Papa Francisco, «que acoge a los excluidos»; y el de Trump, «el Nero redivivus, que le va a prender fuego al mundo, acogiendo a los ricos para montar su sistema».
En cuanto intento escudriñar en los acontecimientos de la Primera República, hechos, situaciones y problemas similares a las de nuestros días me salen continuamente al paso. Me pregunto si de ello es posible obtener alguna enseñanza o conclusión eficaz, pero, en todo caso, pienso que vale la pena destacar, de vez en cuando, algunas de dichas similitudes.
I – ¿DESDE LAS INSTITUCIONES Y LA CALLE ?
En estos días de Otoño de 2016, políticamente cruciales y sin embargo mortecinos en la acción parlamentaria (con mucho ruido y pocas nueces), algunos representantes institucionales y entre ellos algunos parlamentarios, se preguntan si se ha de conjugar la actividad institucional con la acción y el impulso de la calle.
No podíamos dejar pasar la fecha en que falleció el dictador Franco, sin recordar el escándalo de una memoria histórica que sigue enterrada en cunetas y fosas comunes. Utilizamos para ello dos documentos originales de Actualidad.RT.com:
El documental España, la memoria enterrada. Un extraordinario documental de 50 m. publicado en el verano de 2016.
El artículo publicado en el portal en esa misma fecha que reproducimos a continuación
El 18 de julio de 1936 un golpe de Estado desencadenó la guerra civil española, a la que sucedió la dictadura de Francisco Franco. Décadas después, historiadores y víctimas denuncian que España es el segundo país del mundo con mayor número de desaparecidos y que no existe una política de Estado que afronte las deudas del pasado. Tanto es así que, mientras los familiares piden verdad y reparación, es la justicia argentina la que actualmente investiga los crímenes del franquismo.
Sería ingenuo pensar que el movimiento de los estudiantes ocupando escuelas y universidades se agota en la crítica de uno de los más vergonzosos proyectos que hemos tenido para la reforma de la enseñanza media o en la protesta contra la PEC 241 de la Cámara y ahora PEC 55 del Senado, PEC de la brutalización contra los más vulnerables de la nación. Lo que se esconde detrás de las críticas es algo más profundo: el rechazo al tipo de Brasil que hemos construido hasta ahora y de la política corrupta hecha por algunos parlamentarios en provecho propio. Junto a esto hay un lado más positivo: la demanda de otra forma de construir Brasil y de reinventar una democracia, no de espaldas al pueblo, sino con él participando en las discusiones y decisiones de las grandes cuestiones nacionales.
Hoy creará el papa Francisco 17 nuevos cardenales [Para asistir en directo o diferido a la ceremonia que empieza a las 11, pinchar en este enlace a YouTube]. Y celebrará un Consistorio con los 121 que componen desde hoy el grupo. Entre ellos estarán estos cuatro sobre los que escribe con gran claridad hoy en Religión Digital su director José Manuel Vidal. Y otros muchos que sin dar la cara están de acuerdo con ellos. Quien quiera información más detallada puede ir y comentar en www.iviva.org
Cardenales Walter Brandmüller (historiador), Raymond L. Burke (Orden de Malta), Carlo Caffarra (emérito de Bolonia) y Joachim Meisner (emérito de Colonia)
«Son cuatro ancianos llenos de miedo, purpurados de capa magna, con alergia a la primavera»
«Ante los alérgicos a la primavera, sólo cabe una respuesta: seguir caminando hacia una Iglesia más samaritana»
Las experiencias comunistas ensayadas a lo largo y ancho del planeta han resultado efímeras y económicamente ruinosas. A excepción de una Cuba, que sin embargo no ha logrado salir de su economía tercermundista de supervivencia, y China, el gran gigante asiático que en solo medio siglo ha saltado del más negro tercermundismo a segunda potencia económica mundial detrás o quizá al mismo nivel que los Estados Unidos.
No se sabe qué extraña sabiduría y metodología han sido capaces de obrar este para algunos milagro inimaginado. Los más sabios economistas se devanan los sesos para entender el porqué y el cómo de esta ascensión a los cielos.
¿Debe un cristiano cumplir íntegramente con su religión? La respuesta parecería obvia: si se reconoce como cristiano, debe cumplir con su religión; no vale una “religión a la carta”. Sin embargo muchos cristianos, al llegar a una edad adulta, hemos considerado injustificados algunos preceptos –impuestos con la amenaza de castigos eternos– como la obligación de la misa dominical, la confesión, la moral sexual, o la aceptación de dogmas incomprensibles. En algunos ambientes están ahuyentando a unos, y me temo que a otros nos permiten olvidarnos del mensaje central del evangelio. Nos preocupamos más de las normas de la Iglesia que de las parábolas del evangelio.
La función fundamental que desempeña la noosfera en el pensamiento de Vladimir Vernadski (1863-1945) y de Teilhard de Chardin (1881-1955), dos figuras altamente reconocidas respectivamente en el mundo soviético y en el católico, tendría que ser motivo suficiente para preguntarse si ahí puede residir la clave para superar la crisis en que está sumida la humanidad a principios del siglo veintiuno.
En todo el mundo se están haciendo los análisis más dispares sobre el significado de la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, con los más diversos titulares.
El más significativo para mí ha sido el del senador chileno Alejandro Navarro: «El triunfo de Donald Trump es un castigo a los gobiernos del establishment».
El senador hace una crítica más general, válida también para nosotros: que los gobiernos progresistas que llegan al poder acaban, por presión de la macroeconomía globalizada, haciendo políticas claramente neoliberales en perjuicio de las clases más vulnerables.
Hemos inaugurado el año de Martín Lutero, el “mejor teólogo cristiano” según nos enseñaba el profesor Daniel Olivier, sacerdote católico, en el Instituto Católico de París de los años ochenta. El 31 de octubre del 2017 se cumplirán 500 años desde aquel día en que Martín Lutero, rica personalidad, profundo creyente, brillante profesor, genial escritor, clavó en la puerta de la iglesia del palacio de Wittenberg las 95 tesis contra la venta de indulgencias, puesta en marcha por el papa León X por toda Europa para la construcción de la fastuosa Basílica de San Pedro del Vaticano.
Vivir del mismo modo, con independencia de que se crea o no en que hay algo más tras la muerte, obliga a alinear las creencias religiosas y los derechos terrenales. También ayuda a ser más libres.
Es un hecho que, en la Iglesia, hay gente muy religiosa, sobre todo entre el clero, que no está de acuerdo con el papa que tenemos. No pienso analizar aquí este complicado asunto. Lo que pretendo, en este breve escrito, es simplemente indicar por qué cada día veo más claro que, ¡por fin!, tenemos en la Iglesia un papa que cree en el Evangelio de Jesús. No digo, en modo alguno, que los papas anteriores no hayan creído en el Evangelio. Por supuesto, que han creído. Lo que pasa es que, cuando hablamos del Evangelio, no es lo mismo creer en él, que vivir como el Evangelio nos dice que tenemos que vivir. Aquí tocamos el nudo del problema. Y en esto está la clave de todo este asunto.