Antes de seguir hablando y discutiendo sobre el procés, bueno será que atendamos a esto que publica RT y que nos señaló acertadamente Olga Larrazábal desde Chile.
Acontecimientos de trascendencia política y económica, e incluso relacionados con los Derechos Humanos, fueron eclipsados en los medios españoles por la avalancha informativa sobre el conflicto catalán.
Desde que a principios de septiembre el Parlamento catalán aprobará la ley del referéndum, hecho que actuó como pistoletazo de salida del desafío catalán, un alto número de informaciones importantes han pasado desapercibidas para los medios de comunicación españoles.
Algunas de las noticias que en otro momento habrían acaparado titulares y tertulias, pero que apenas tuvieron difusión, son las siguientes:
1. La Fiscalía confirma la existencia de la ‘caja B’ del partido del Gobierno (PP)
Ayer, mientras se enviaba a prisión a una parte del antiguo gobierno de la Generalitat de Cataluña, en el palacio de Matignon, sede del primer ministro francés, se anunciaba tras diez horas seguidas de trabajo presididas por Edouard Philippe, titular de tal sede, un acuerdo político sobre la confección de las listas electorales para la consulta en referéndum sobre la autodeterminación (soberanía propia) de Nueva Caledonia.
Los tres partidos que mantienen posiciones diferentes sobre el acceso a la plena soberanía del territorio han celebrado el logro de un acuerdo político y, más allá un clima estable de confianza. Y han destacado el hecho de que el primer ministro se haya encerrado con ellos tres durante diez horas seguidas para conseguir el acuerdo y la confianza.
El martes 31 de octubre todas las Iglesias cristianas del mundo celebraban el 500º Aniversario del principio de la reforma: la publicación de las 95 tesis de Lutero. En Atrio, José Arregi nos comentó el acontecimiento. La revista internacional Concilium ha publicado un número monográfico con este título: La Reforma desde una perspectiva global. Más cercana a ATRIO, la revista Iglesia Viva acaba también de publicar en la webiviva.org un número con el título La Reforma, ¿trajo libertad?. Reproducimos aquí algún párrafo que, en la presentación, hace Teresa Forcades, coordinadora de este número. AD.
Cuando el impulso de la historia nos ayuda a transformar el presente
Teresa Forcades i Vila. Directora de Iglesia Viva.
El tema de la ideología está a la orden del día: ideología de género, política, económica, religiosa, etc. Intentemos poner en claro esta cuestión.
1. Todo el mundo tiene una determinada ideología. Es decir, cada uno se hace una idea (de ahí ideología) de la vida y del mundo. Tanto el vendedor de palomitas de maíz de la esquina como la persona que atiende el teléfono o el profesor universitario. Es inevitable, porque somos seres pensantes con ideas. Querer una escuela sin ideología es no entender nada de ideología.
José Ignacio González Faus firma estas reflexiones el día siguiente del dramático viernes del 27 de octubre. Las ofrecemos hoy íntegras en iviva.org y en atrio, invitando a todos a añadir sus comentarios personales sobre todo lo ocurrido en la crisis de Catalunya. Con un Apéndice el martes 31 al final.
Van otra vez mis reflexiones, como una palabra más:
1. ¿Diálogo?
En toda esta cuestión se ha apelado mucho al diálogo y se ha criticado a los políticos por no aplicarse a él. Muy bien. Pero el diálogo que más ha faltado es el diálogo entre los mismos ciudadanos: entre catalanes independentistas y no independentistas, entre ciudadanos catalanes y del resto de España. Ahí dominan más bien la desautorización, el insulto la mirada despectiva o el silencio tenso.
Pero si nosotros no practicamos el diálogo ¿qué derecho tenemos a exigírselo a los políticos?
Honorio escribió este artículo de Honorio tras la manifestación constitucionalista del domingo en Barcelona. Hoy hemos recibido otro en que se eleva más a la crisis de Europa y su necesaria apertura a África, que publicaremos cuanto antes.
Borrell y Paco Frutos viejas glorias de la Transición, Iceta, García Albiol,. líderes de Ciudadanos y ministros de Rajoy a la cabeza de una manifestación que proclamó el pasado domingo por las calles de Barcelona la españolidad y de Cataluña y viceversa. Con 300 000 manifestantes según unos, un millón y pico según otros… Con duras críticas, sobre todo de Borrell y Paco Frutos, a Ada Colau y a Podemos, y menos duras, por supuesto, para el PP…
No se, querido director, si abuso de tu hospitalidad comunicadora, pero es que hay noticias que o te las tomas con humor o son para echarse al monte con arcabuz. Un abrazo. Alberto.
Todo casado que se precie y tenga suerte tiene un suegro protector. En el caso del huido en busca de asilo político a Flandes, lejos de la monarquía hispana, el suegro es, además, acólito de la Biserica Ortodoxa Rõmanā, la iglesia ortodoxa autocéfala de Rumania, do habíase casado el tal perseguido, y por tal rito en cuya ceremonia los acólitos, fueren suegros o no, visten la stikarion, que trae causa de aquella túnica talaria manicata de la que ya hablaba el Concilio de Narbona, allá por el siglo VI.
El martes se cumplen 500 años desde aquel 31 de octubre de 1517 en que Martín Lutero, hombre de mente y de fe iluminada, genio de la palabra y de la escritura, publicó sus célebres 95 tesis. Un texto breve, comedido y agudo. Un texto profético, que marcó el comienzo de las Reformas protestantes y de una nueva Europa.
No hay derecho –denunciaba Lutero– a que el papa venda indulgencias. No hay derecho a que a pobres y ricos –sobre todo a los pobres– les haga creer que después de la muerte podrán quedar libres del terrible fuego del purgatorio a cambio de dinero. No hay derecho a que amargue los gozos de la vida presente con la amenaza de castigos futuros. No hay derecho a que utilice las creencias y los miedos de la gente para llenar su bolsa y las arcas del Vaticano. Está en juego la fe, la vida, el Evangelio.
El Parlament ha aprobado una declaración de independencia unilateral, irrealizable e irresponsable. Una DUI antidemocrática y nefasta que apenas respalda un tercio del pueblo catalán.
Lo ocurrido hoy en el Senado y el Parlament es un enorme fracaso colectivo, el de todos aquellos en Catalunya y España con poder y responsabilidad
A mediados de septiembre, tras la aprobación de la ley del referéndum, tuve una conversación con un diputado independentista. A solas, sin micrófonos, le pregunté mi gran duda: “¿Pero de verdad pensáis que este octubre vais a tener la República de Catalunya?”. Me admitió que no, que sabían que eso no era posible. “Ahora no tendremos la independencia, pero lo que va a pasar estas semanas nos va a ayudar a acercarnos a la independencia en el futuro”, me explicó. “Esto terminará con presos políticos y, oye, tampoco es tan tremendo porque las cárceles españolas no están tan mal; que no son como las latinoamericanas”.
Los actuales problemas que estamos sufriendo en toda España a causa del conflicto político catalán se ha ido reconduciendo por los medios de comunicación como un conflicto de dos distintas identidades. Se ha de reconocer el éxito de quienes lideran la causa independentista. Y tal problema identitario, como un choque de dos culturas diferenciadas que no han podido convivir, sino por el sometimiento de la identidad catalana a la española centralista. Lo que empezó siendo un eslogan político-mediático: “España nos roba” nacido del pujolismo ha ido creando un imaginario colectivo de “España nos oprime” en todos los órdenes de la vida social y política por lo que para ser enteramente libres debe el pueblo de Cataluña, en base a su soberanía individual, única e indivisible organizarse en un Estado independiente que mediante una nueva legalidad apruebe una “Ley de Desconexión” con el Estado español.
Hoy me levanto con el sol y abro el correo para leer los mensajes recibidos. El primero dice: “Hay una petición cogiendo fuerza en Change.org. Y creemos que podía interesarte, dirigida al Gobierno de España: “Paremos la extensión de la aprobación del glisofato”. Se me informa de que se trata de un herbicida “probablemente cancerígeno” que distribuye la internacional Monsanto.
Ayer estuve pelando cebollas –por no llorar, la situación da para eso y mucho más– en una finca ecológica de la huerta de Zaragoza que cultiva una empresa cooperativa integrada por dos familias. Pero no escribo para llevar a nadie al huerto, sino para decir lo que pienso sobre la contaminación de la convivencia y de la política que es el arte de gobernar con la palabra. Porque los hombres se entienden hablando y lo demás es la barbarie: la guerra que zanja los problemas a golpe de espada sin resolver nada. Como Alejandro cortando el nudo gordiano. Que muerto el perro –¡o los dos que se emperran!– se acabó la rabia.
Mientras sigue el debate sobre el 155 en el Senado y empieza el debate en el Parlament, sintiéndome miembro de una ciudadanía dirigida por enanos, publico este refrescante comentario de Alberto que lleva mucha enjundia en su interior. AD.
En la mi mediterránea costa de niño el lebeche sopla seco y caliente del suroeste, procedente de Libia. “El aire de lebeche pone al gusano como la leche”. Desde Almería a Girona sopla lebeche y altera el tino.
Pero no solo en el Mediterráneo. En 1238 el concejo de Sevilla cuyas tierras llegaron hasta Silves en los Algarbes, hoy lusitanos, prohibió VIZINAR (de vecindad) a los habitantes de las villas de Moura y Noudar, plazas de su término, con los habitantes de Aroche, lugar que don Alfonso X, había donado a su hija doña Beatriz, reina viuda de Portugal. Viene lejos el NO VIZINAR.
Con seguridad que volvería a su tumba, al comprobar que sus enseñanzas éticas y políticas (Ética a Nicómaco, Política) han caído en saco roto en nuestro país. Nuestros políticos, el gobierno central y el catalán, en ningún momento han tenido en cuenta aquello de que en la comunidad política las personas participan «de una vida en común para hacer posible la autarquía» y conseguir la felicidad (eudaimonía), fin y bien último de la polis (Étic. Nic. V, 6, 1134 a). Lejos, muy lejos, está nuestra sociedad española y la catalana de esa ansiada felicidad. Y como se desarrolla el curso de los acontecimientos al día de hoy con más de mil empresas que han abandonado Cataluña, la prima de riesgo subiendo, el Ibex 35 bajando considerablemente… también peligran la autarquía y la eudaimonía de la polis, la que proporciona los bienes indispensables para satisfacer las necesidades de la comunidad, y permite a cada ciudadano no sólo vivir sino tener un buen vivir y una vida feliz, la cual supone para Aristóteles una vida virtuosa, además de los medios básicos para la existencia. Leer artículo completo »
Antonio Tostón me ha señalado hoy el interés y la oportunidad de este artículo del constitucionalista Javier Pérez Royo. Mañana y pasado se abrirá una nueva etapa del conflicto que está haciendo sufrir a tantos y me incluyo. Aunque esa reprobación de ministros y fiscal, junto a la corrupción que la fiscal Sabadell dice que está probada en el Partido Popular, le hacen a este el peor gestor gestor público que se pueda imaginar para una operación legítima en sí como la del 155, si el govern proclama la República de Cataluña estos días, contando con organizar una fuerte resistencia al estado, sigo prensando que será un gran irresponsable disparate. Mirad cómo el mismo Terradellas quiso hasta el final evitar eso en 1934. «Para los tiempos tan difíciles que se avecinan«, la mayor serenidad, paz y respeto al otro que podamos! AD.
Un ministro reprobado o un fiscal general reprobado, son personas que con su conducta se han hecho indignos de ocupar el puesto para el que habían sido designados
Los dos ministros (Hacienda y Justicia) y el fiscal general del Estado van a ser piezas decisivas en la aplicación del artículo 155 CE. Si los tres han hecho un uso desviado del poder en el pasado ¿cómo se puede confiar en que no lo harán en el futuro?
Siempre que se celebra un Foro Social Mundial, tres días antes, se celebra también un Foro Mundial de la Teología de la Liberación. Participan más de dos mil personas de todos los Continentes (Corea del Sur, varios países de África, Estados Unidos, Europa y de toda América Latina) que practican en sus trabajos este tipo de teología. Ella implica tener siempre un pie en la realidad de la pobreza y de la miseria y otro pie en la reflexión teológica y pastoral. Sin este maridaje no existe Teología de la Liberación que merezca ese nombre.
Artículo publicado el día 24Oct 2017 en Publico.es, cuya publicación en ATRIO nos sugiere Nacho Dueñas. Atiéndase bien que lo que compara el autor es el diferente tratamiento dado por la derecha a la revolución callejera de Venezuela y Cataluña. AD.
Por Pascual Serrano, Periodista
El desarrollo de los acontecimientos en Cataluña está generando muchas discusiones en torno a la licitud, la legitimidad o la legalidad de algunos actos, bien por parte del Govern catalán bien por el español. Se debate, por ejemplo, si es el gobierno el que actúa de forma unilateral o lo hace con el aval de los jueces o tribunales, se debate también si unas acciones consideradas ilegales por los jueces logran legitimidad cuando son apoyadas por cientos de miles de personas en la calle. Todo ello, como no, tamizado por los medios de comunicación, que son el filtro con el que hace tiempo que los ciudadanos ven la realidad. Estos elementos me hacen apreciar algunas similitudes con Venezuela que vale la pena analizar para, entre otras cosas, dejar en evidencia el doble rasero de muchos. Sin embargo, existen algunos elementos diferentes que también debemos tener en cuenta. Veamos.
Es curioso (y llama la atención) el hecho de que la palabra “religión” (thrêskeia), en su significado obvio de “servicio sagrado a Dios” no se menciona en el Nuevo Testamento. La palabra “religión” aparece en la carta de Santiago (1, 26-27), pero para decir que “religión pura e intachable a los ojos de Dios Padre es ésta: atender a huérfanos y viudas en su aflicción”. Como se ha dicho muy bien, el cristianismo, fundamentalmente, no exige un comportamiento cultual especial (W. Radl: Dic. Exeg. NT, vol. I, 1898). Por lo tanto, para el NT, la “religión” como culto sagrado, liturgia, ritual o conjunto de observancias o dogmas, no existe ni tiene presencia o razón de ser. Es un asunto del que no se habla. Ni se menciona una sola vez en todo el NT.
Así como Stalin se preguntaba, con intención sarcástica, cuántas divisiones tenía el Papa, no podemos dudar de que el independentismo catalán posee sus divisiones eclesiales. Unas divisiones eclesiales en las que se incluyen los batallones más preciados: las escuelas. Ahí donde se adoctrina a los niños desde su más tierna edad. Esas escuelas cristianas han sido colaboradores eficacísimos de la logística del referéndum del 1-O. Ellas y unas parroquias, capitidisminuidas en su feligresía, pero que todavía conservan un cierto aura de respetabilidad. Siempre ha querido contar el nacionalismo catalán con una pátina eclesial. Aunque ahora aparezca impregnado de laicismo, bebe sus fuentes de un cristianismo bastante primario e infantil, pero jamás puede ocultar esa procedencia, en la que se apoya siempre cuando vienen momentos complicados.
Dicen que las prisas nunca fueron buenas. A José María Orense, presidente de la Cámara, le urgía ver hecho realidad su sueño de «República Federal«, aunque fuese solo un nombre a registrar con urgencia en un acuerdo parlamentario. Pero, ¿cómo podía producirse el prodigio de que nombrando el objeto este apareciese ya en su pleno ser?. ¿No era este un sueño puramente «nominalista» de todo punto irrealizable? ¿No se «cosificaba» excesivamente «la república democrática federal«, pensando que por ley podía surgir y consolidarse como por «ensalmo» ?. ¿Cuántas veces se había producido y cuantas se habrá de producir en el futuro este error de valoración y perspectiva histórica ?
El mero nombre no hace a la sociedad demócrata, sino sus vivencias, y sus sentimientos, su manera de actuar. Y el verdadero espíritu republicano no se deja encerrar de forma consolidada en la mera denominación de una ley.
Hay un mito que recorre la historia moderna de Europa y es el del buen salvaje, formulado de diversas maneras. En el fondo late el convencimiento de la bondad del ser humano, corrompida por la sociedad, pero que puede aflorar si se le coloca en las condiciones adecuadas.
Cuando Marx, por buscar un ejemplo, auguraba una sociedad en la que se daría “a cada uno según sus necesidades” y se le exigiría “según sus posibilidades” no hacía sino expresar su creencia en esa supuesta bondad que aceptaría sin problemas un principio tan equitativo. La historia se encargó de demostrar justamente lo contrario.