Otros temas

Autores

Archivo de entradas

Temas

Fechas

Calendario

7713 Artículos. - 114042 Comentarios.

Notas de mi bitácora

Mi lectura pausada de Grothendieck

(Viernes, 10 de abril, 2025.).

El día 23 de marzo comuniqué, en un editorial que queda fijo en portada, mi decisión de suprimir en la web de ATRIO la posibilidad de enviar comentarios on line y de establecer un diálogo sobre el texto publicado y los comentarios recibidos, como el que hoy miso acabamos de publicar. Agradezco la comprensión que he recibido hasta ahora del grupo de comentaristas que usaban esta ventana abierta.

Esta decisión y mi voluntad de retirarme cada vez más de tareas activas que me ocupaban aún mucho tiempo y energía, me ha permitido ir dedicándome más a la tarea que más me corresponde: el tomar mayor consciencia de mi ser ínfimo y efímero que ha recorrido muchos años de vida en un santiamén. pero que es invitado ahora a seguir dialogando y creciendo hacia el Ser a quien llamo Padre desde mi fe sintonizada con la de Jesús. A Él, al Padre y rigen de todo, agradezco tanto en mi vida y a Él me dirijo cada vez más con más fe y confianza, despojándome de todo personaje egótico, como un niño asombrado y receptivo que empieza a vivir.

Por primera vez estoy pudiendo realizar una tarea que tenía aplazada de hace casi 6 años. Entrar a fondo en la lectura completa y reposada del primero de los dos libros conocidos que escribió Alexander Grothendieck a partir de sus 54 años. Así como al segundoLa llave de los sueños o diálogo con el Buen Dios, le había dedicado más tiempo, leyéndolo y releyendo todo, porque es más espiritual y toma como guía a mi antiguo maestro Marcel Lègaut, de Cosechas y Siembras había hecho lecturas parciales únicamente. Ahora estoy pudiendo entrar en él, con la mente y el corazón de quien quiere acompañar a un gran hombre en la revisión total de su vida, sobre todo sus veinte años de intenso trabajo profesional como matemático creador y enseñante. Recorrer ese itinerario de su vida me ha hecho recorrer el mío, tan distinto pero con tantas analogías. Y la manera con lo que él lo hace, buscando la mayor autenticidad y la atención a las profundas capas subconscietes de su persona, me está ayudando a buscar yo también el conocimiento del propio yo y del Universo con desnuda alma de niño.

En eso estoy por ahora. Voy por la página 1250 de las 2000 que tiene el original francés con el que a veces contrasto la magnífica traducción inédita en  español que nos regaló el catedrático de matemáticas en la universidad de Extremadura, Juan Antonio Navarro, a quien cada vez agradezco más su generoso esfuerzo. Antes leía con esta inquietante responsabilidad: “¡Esto hay que darlo a conocer! ¡No puede quedar enterrada esta joya!”. Hoy ya no me preocupa esto. Ya no lo considero una tarea a cumplir. Ya hay por ahí suficientes pistas.

Y si Dios me concede más tiempo de vida y lucidez, tal vez pueda dejar algo escrito. Pero eso ya no es mi objetivo. Sigo en ello porque me atrae y veo que alimenta mi espíritu. Aunque siga haciendo también mi recorrido por la noticias de actualidad, más reducida que antes pues me apremia volver a AG como si fuera una apasionante novela.

 

 

 

 

Comentarios cerrados.