Dicen que las prisas nunca fueron buenas. A José María Orense, presidente de la Cámara, le urgía ver hecho realidad su sueño de «República Federal«, aunque fuese solo un nombre a registrar con urgencia en un acuerdo parlamentario. Pero, ¿cómo podía producirse el prodigio de que nombrando el objeto este apareciese ya en su pleno […]
