
Ya veis que en ATRIO sigo dando preferencia a escritos de sus antiguos comentaristas. Antonio, Ana, Juan Antonio, etc, nos bridan esta oportunidad de seguir oyéndoles. A otros, Santiago, Carmen, Oscar, Luisa, les echamos de menos en la columna central o en Conversación en el Atrio. Esta mañana, pensando cómo habría sido el periodo precónclave con comentarios, he vuelto a leer lo escrito por Ivonne Gevara el 28 de febrero de 2013 y todos los comentarios que siguieron. ¡Qué interesante! No os perdáis esta serie de intervenciones, mejor de abajo arriba. Sin más comentrios. AD.
Estos días se está produciendo una verdadera lucha mediática entre los corresponsales en Roma de la Iglesia Católica Tradicionalista y de las JONS, enviados para cubrir el cónclave (O, más bien, para hacer lobby friki ultra en él).
Se suceden intentos de desprestigio de los candidatos más cercanos a Francisco, variando el objetivo en función de si suena o deja de sonar este u otro nombre.
La tomaron con Tagle porque cantó Imagine de John Lennon y en esa canción, Lennon, imagina un mundo libre sin iglesias, ni religiones. Yo también puedo imaginarlo. No necesariamente estaría peor que el nuestro.
El otro día con un tal Prevost, prefecto del dicasterio de los obispos, porque, obviamente sin pruebas (Si las tuvieran habrían acudido al juzgado) encubrió casos de abusos.
Antes de antes de ayer (A este le atizan todos los días) contra Parolin por haber “traicionado a la Iglesia China con el acuerdo” y a la española con la tumba del dictador asesino.
Y siempre hay uno, dos o tres comunicados de un supuesto fiel católico, clérigo o no, que reclama que se elija a uno del “poker del terror” compuesto por los cuatro grandes del carquerío clerical mundial (Sarah, Müller, Burke y Erdo, con Eijk de comodín).
Yo me lo tomo con humor. Nadie sabe quién va a salir y sueño con que elijan al Tucho; no porque vaya a ser peor o mejor, que eso nunca se sabe, sino por lo que me iba a reír con la reacción de los falangistas eclesiales de turno.
Hoy, infovaticana ha publicado una carta muy divertida de una “señora” que pide desesperadamente, cual plañidera futbolística, que salga uno de los 4 de turno.
Pongo lo de “señora” entre comillas porque da esa impresión al llamarse “Taiguara”. Luego mi ignorancia se pone de manifiesto al ver que es un señor con pelo en el pecho y barba tupida, y es que so de los nombres, en Latinoamérica se lo tienen que hacer ver. (El otro día conocí a una Dorisleisis, que horror), no soy yo el único confundido en esta carta pública.
¿Qué tiene de especial la carta del amigo Taiguara, que la hace diferente de otras de docenas de ultras en las que piden a los cardenales, al espíritu Santo y a un señor de Murcia que pasaba por ahí siempre lo mismo (Es decir que el cardenal Sarah sea elegido Papa, y es que ni originales son)? Pues que según el autor es una carta a los cardenales que surge “de las periferias”.
Es ciertamente patético el intento de influir en las decisiones del cónclave que están teniendo los diferentes lobbys integristas, pero este se pasa de significativo, no tanto por su pretensión sino por lo que significa su planteamiento.
Este señor afirma que escribe desde “Las periferias” porque escribe desde el noreste de Brasil y en su tierra más del 47% de la población vive bajo el umbral de la pobreza.
Uno investiga un poco, (Tampoco mucho, enseguida se encuentran cosas) y resulta que el Sr. Taiguara es el propietario (Ni siquiera pone en su perfil de linkedin, socio o asociado. Pone claramente propietario) de un exitoso bufete de abogados especializados en derecho normativo sobre petróleo y gas natural y tiene sus oficinas en un paradisíaco edificio con todas las comodidades situado (Según la foto que él mismo muestra) en un lugar propio del edén más exigente. Rodeado de jardines, agua y con pinta de haber sido construido por un arquitecto muy caro.
Y es que, el Sr. Taiguara, confunde ser periferia con vivir en las afueras.
Y eso es lo que hacen estos esclavos de la Teología de la Prosperidad, se creen que ser uno de los desfavorecidos es no vivir en Nueva York, si darse cuenta de que lugares de alto nivel adquisitivo como pozuelo de Alarcón o la moraleja en Madrid o Polanco o las lomas de Chapultepec en México se encuentran en la periferia pero no son periferia. Vivir ahí no es ser periferia sino vivir en las afueras.
La “Periferia de la Iglesia” no son “Las Afueras de la Iglesia”. La periferia de la iglesia no es un lugar geográfico, Sr. Taiguara sino un lugar social, económico, convivencial. No es un espacio a varios kilómetros del centro sino cada lugar donde se encuentra un prójimo necesitado de ti.
Usted no es periferia, Sr. Taiguara. Al menos no lo es en el sentido en el que el Papa Francisco lo dijo. Usted vive en las afueras.
