
Reproducimos, tal como lo hemos recibido , este escrito de Ana para la columna central. Espero que tengan efecto sus palabras porque en realidad se necesitan recursos para continuar, y tal vez mejorar, el día a día de ATRIO. Y muchas gracias, anticipadamente, por vuestras Aportaciones. Me darán muchos ánimos. AD.
Hola amigas y amigos atrier@s, cuánto os echo en falta después de tantos años dialogando diariamente con personas tan valiosas que hacíais posible que nuestro crecimiento espiritual, en el amplio sentido de este término, fuese tan fructífero, por lo menos para mí, como he dicho en tantas ocasiones y especialmente en mi último comentario que “milagrosamente”, y en contra todo lo previsto por “el sistema”, pudo hacerse público.
El anunciar Antonio que suspendía la publicación de comentarios en atrio, yo lo entendí y lo comprendí porque me ponía en su lugar y me parecía que era mucho el trabajo que suponía leer todos nuestros comentarios. Siempre agradecida a tanto trabajo y dedicación por su parte.
Pero en este momento Antonio ha vuelto a hablar en la introducción del artículo El hombre insiste, mas Dios se ríe Redacción de Atrio, 16-mayo-2025, y lo que dice, me ha hecho pensar en la cuestión económica, y es que costear el sistema de atrio sin publicidad, también a él le suponía una carga económica que no se cubría con nuestras aportaciones económicas. Dice Antonio en la introducción del artículo mencionado: “he pensado reproducirlo (se refiere al artículo) íntegramente en ATRIO, pues en Religión Digital molestan y distraen mucho los numerosos recuadros publicitarios, cosa que siempre quise evitar para ATRIO, como las suscripciones, aunque así nos ha ido…”.
Siendo sincera, sentí un poco de culpabilidad a pesar de que siempre he procurado colaborar, incluso hace muchos años escribí un artículo en página central invitando a tomar conciencia de que deberíamos aportar económicamentelo que estuviese dentro de nuestras posibilidades. Al final, y, a pesar de que Antonio, estuvo recordándolo durante los últimos tiempos al final de cada artículo, se ve que no surtió efecto. Creo que esto es ya el pasado y Antonio, con gran amabilidad por su parte, nos decía que no nos sintiésemos culpables: “Que nadie se sienta culpable de esta decisión que he tomado libremente, con realismo y responsabilidad…”. Por tanto, dejamos aquí el pasado.
El presente es que atrio sigue funcionando y Antonio, sigue proporcionándonos artículos interesantes, incluidos los que antiguos comentaristas le enviamos, lo que nos indica que el sistema ATRIO sigue teniendo unos costes y que, aunque Antonio ya no diga nada, yo propongo que quien pueda y en la medida en que pueda, y, si así lo desea, podríamos seguir haciendo alguna aportación económica para sostener este medio del que nos beneficiamos quienes segumos en él. Y siempre me pongo a mí misma el ejemplo de que si quiero leer un periódico o un libro, tengo que pagar el trabajo que llevan esos medios y pago su coste. Por la misma regla de tres, si me beneficio de lo publicado en atrio y también tiene un coste, pues eso….
Nota importante: dejo constancia que esta idea ha sido exclusivamente mía, que soy yo lo que le he pedido a Antonio que la publicase si le parecía oportuno. Lo hago con responsabilidad personal y con cariño por un medio al que le debo tanto
Os echo mucho de menos, os quiero y os abrazo con mi cariño y agradecimiento por tanto…
Ana
